“Estar” en medios sociales: sentido común + ayuda profesional… y tiempo

Muy interesante la sesión de continuidad de IESE  (10 de abril) sobre “Los medios sociales en España. La visión de la alta dirección” (en Twitter, #IESEsm; en la página de IESE ya está publicado el informe), facilitada por el profesor Julián Villanueva, y con la particpación de tres de los miebros del consejo asesor de 2011.

Se presentaron brevemente algunos resultados del estudio llevado a cabo a través de un cuestionario (que creo significativo: algo menos de 700 respuestas válidas) y, lo más interesante:

1.- Los 10 puntos en que José Luis Orihuela resumió lo que más le llamó la atención

2.- Los 9 errores más frecuentes en la gestión de los medios sociales (Prof. J. Villanueva)

3.- Las experiencias concretas de Campofrío, Iberdrola y Tuenti

4.- Un par de ideas de Rodrigo Miranda, de Shackleton Buzz & Press (fuera de programa)

Lo recogido creo que refleja, con bastante honestidad, cuál es la situación actual: es frecuente (y comprensible) la sensación de estar un poco perdidos, de no entender el lenguaje; hay incertidumbre; algunas crisis, y experiencias positivas…

Resumo brevemente los puntos anteriores, y comento finalmente mis conclusiones.

RESUMEN EJECUTIVO (para el que no quiera gastar tiempo)

– En muchas cosas estamos aprendiendo: hay que aceptarlo así y no frustrarse porque las cosas no salgan perfectamente a la primera. Esto, por cierto, ocurre siempre que se innova. Debe ser considerado “business as usual”.

– Una nueva etiqueta de relación, comunicación, presencia… se está formando (o más bien varias: depende del medio)

La comunicación es ahora un dominio que afecta a TODA la organización: todo lo que hace está potencialmente en los medios, quiera o no, y de todo hay que hablar

Nuevas habilidades de comunicación son necesarias, para todos: no sólo RRPP o marketing, no sólo los ejecutivos

– Como siempre, los objetivos y la estrategia son lo primordial, no las herramientas. Sin embargo, hay espacio de maduración para la selección, comprensión y uso de las métricas.

– Facilidad de acceso (“cualquiera puede estar”) no significa “low cost”: hacer las cosas bien requiere dedicar los recursos necesarios.

– La maduración de la comunicación 2.0 llevará a diferentes formas de estar: más cualitativas o cuantitativas, formales o divertidas, libres o reguladas, con predominio de unas plataformas u otras…

– Igualmente, debemos esperar una mayor maduración, estructuración de funciones, especialización, definición de procesos (en la línea de lo apuntado por Rodrigo Miranda)

Lo que le llama la atención a JL Orihuela (@jlori)

1) Los ejecutivos no usuarios (36%) no se sienten capacitados y no ven retornos. Los que sí lo son dedican pocos recursos y tienen demasiadas expectativas.

2) Déficit de estrategia digital. Casi el 30% están experimentando, están porque están los demás… El 60% tiene poca experiencia en medios sociales.

3) Dificultades para MEDIR: todavía es difícil. Existe la tentación de usar parámetros tradicionales, y no es lo mismo…

4) Community managers. Algo más de la mitad de los ejecutivos los tienen, pero el 30% no sabe muy bien lo que hacen. Percepción en muchos casos de que se trata de una destreza transversal que afecta a toda la organización.

5) Mandan Facebook, los blogs y Twitter. Después, Youtube, Flickr y Tuenti.

6) El uso es para informar y conversar (lo que resulta adecuado). A continuación, entretener y finalmente, vender. La selección de plataformas por objetivos es adecuada.

7) Equilibrio entre la prescripción profesional y la social (33% – 28%)

8) Existe una disonancia entre el objetivo de mejora de la reputación online y la poca importancia de su medición [puede ser por el punto 3), arriba].

9) Uno de cada cinco ha tenido alguna crisis de comunicación en internet. Lo positivo es que la resolución directamente con los consumidores en los medios sociales funciona muy bien (74% de los casos, con un 73% de satisfacción)

10) El tamaño importa: aumento de seguidores y tráfico en la página web (75%)

Errores detectados en la gestión de los medios sociales (Prof. Villanueva)

1) No hacer nada. Curiosamente, aunque la mayoría lo considera muy importante. Muchos estuvieron pero lo dejaron por no haberlo sabido hacer bien. Otros no se sienten preparados. Clave: entender que, si la marca es importante, YA ESTÁS.

2) “Estar de forma chapucera”: casi el 40% de los que tienen página en Facebook casi no la actualizan. Si se suma a contenidos mediocres, equivale a tener una tienda física mal arreglada, descuidada… Imagen de abandono. Muy dañino.

3) Falta de alineación con comercial y marketing (si se les pregunta, cada uno ve a la otra parte como un pequeño trozo de su propia área). Existencia de dos lenguajes. No es importante para la alta dirección.

4) Falta aprender a trabajar transversalmente: TI, servicio al cliente, comunicación… Asumir que al cliente le da igual la organización de la compañía, y se quejará igualmente.

5) Se exigen muchos objetivos. En el cuestionario, se pide todo, claro, pero, ¿se tiene claro por qué estamos? Estar para todo puede ser equivalente a no estar para nada. Foco.

6) Confundir la facilidad de acceso a los medios sociales con un coste bajo. El 63% quiere ganar notoriedad, pero eso no es fácil ni barato. Lo clientes NO quieren ser amigos. Además, hay mucho ruido – precisamente porque entrar es fácil –. Es difícil lograr “share of mind”. Se sobreestima el impacto y la facilidad para llegar a los clientes.

7) Como consecuencia de lo anterior, se ponen menos medios de los necesarios: presupuestos raquíticos. El 90% dedica a online menos del 50% del presupuesto y, del online, menos del 10% se invierte en medios sociales. El resultado es que hay mucha mediocridad en lo que se hace: nadie está ni entusiasmado ni desesperado…

8) Cada uno entiende a su manera el papel del community manager. Asunto importante, porque se puede esperar un papel decisivo en la estrategia de comunicación de la compañía de gente con muy poca experiencia, p. ej.

9) Se dice que se quiere escuchar al cliente, pero luego no se mide la reputación online.

Luego, tuvimos las experiencias y percepciones de tres de los participantes:

Jaime Lobera. Director de marketing de Campofrío.

Él mismo indica que fue convencido por A. Gallo cinco años atrás. “Los consumidores nos bajan de la nube cada día, pero sí hemos aprendido a escuchar lo que dicen”. Dedican mucho tiempo a escuchar, y menos al resto de cosas (esto se me antoja muy sensato: es lo menos arriesgado y lo que te aporta más valor).

Como persona de marketing, a él le parecía que era una gran oportunidad contar con herramientas que te permitieran escuchar directamente, sin intermediarios, a un coste tan bajo, y con una fiabilidad tan grande (“de forma salvajemente sincera”) a los usuarios. Posteriormente las incorporaron a sus procesos de marketing y comunicación.

Con respecto algunas métricas como los números de fans y followers, es un tanto escéptico para el caso de Campofrío: a él eso de los “amigos del chopped” le suena raro. “No queremos ser amigos de los amigos del chopped; ¡son gente muy rara!”

Desconfía de cosas que no son lógicas ni naturales. Entiende también que un gran número de visitas a webs (como la suya, básicamente informativa) más bien aburridas tampoco pueden ser un objetivo. Su rol es informar.

Por último, mencionó la convergencia  online/offline: intentan ser consistentes, buscan coherencia. Tienen resultados y alguna sorpresa. En general, les ayuda mucho. Algunas cosas que han hecho sí han generado bastante ruido Twitter, lo que les permite tomar el pulso de la calle: en cuestión de minutos u horas puedes tener mucha información.

Luis Gómez, director de Marca y de Responsabilidad Corporativa de Iberdrola

Fue la exposición más densa en contenido y, personalmente, la que encuentro más valiosa – precisamente por tratarse de una empresa que nunca va a estar en el territorio de las “love marks” (eso ya lo he comentado un par de veces), y representa, probablemente, a la mayor parte de los negocios.

En el caso de Iberdrola, hay una corporación única que controla todo lo que se hace mundialmente (a nivel comercial y de comunicación corporativa). Problema: no hay UNA, sino  muchas reputaciones. Al menos, tantas como “stakeholders” (no son iguales los puntos de vista del accionista del empleado, de las autoridades locales, de los proveedores, del regulador, de los socios… todos hablan).

Para Gómez:

1) Hay oportunidades: NO hay falta de publicidad, sino déficit de comunicación. Grandes posibilidades de mejorar.

2) La comunicación unidireccional se hace bien, pero no así la bidireccional (y menos, en tiempo real)

3) El mundo de la electricidad es muy complejo. Muchos temas (incidencias) son muy personales (de ahí que se terminen resolviendo en mensajes privados, etc.)

4) Ya se hablaba de Iberdrola: estaban ahí los clientes, hablaban de ellos en blogs, en Facebook. Eso sí, hay que dimensionarlo, categorizar, clasificar, evaluar...

Tuvieron la idea de aprovechar la junta de accionistas para lanzarse en RRSS (Twitter, Slideshare, Youtube…), pero tuvieron que vencer un sinfín de dificultades (el negocio eléctrico está muy fuertemente regulado, y todas las compañías cotizadas – especialmente si estás en todos los mercados de valores importantes – están sujetas a innumerables restricciones en cuanto a lo que pueden comunicar, a quién, por qué canales y cuándo…) Tenían que ir con los abogados por delante, en tiempo real… Todas las presentaciones debían ir (actualizándose, incluso) con todas las salvaguardas y advertencias legales…

Al final les autorizaron a transmitir por Youtube la junta (primera de su clase en España).

Tiene un blog de información corporativa de Iberdrola (probablemente esto es relativamente sencillo de gobernar), y sacaron también una página FB, aprovechando para agregar todo lo que había en FB por todo el mundo…

Automáticamente, empezaron a preguntarles  muchas cuestiones del área comercial, y tuvieron que sacar una cuenta Twitter para gestionarlo (con la mayoría resuelto privadamente). A los usuarios, tener pruebas por escrito de las comunicaciones, un vehículo gratuito y rápido, les gustaba.

Lo usan mucho, p. ej., para informar de posibles problemas en zonas que se conoce que son de riesgo en su negocio (por tornados, etc.), cuestiones específicas de parques eólicos y similares. Están haciendo ya muchas cosas.

En lo que se refiere a la medición, NO buscan un ROI, sino cumplir objetivos concretos. No persiguen tener muchos seguidores, p. ej., sino ver qué preguntas hay, dar una visión de lo que se comenta…

Esto sí lo controlan muy de cerca: salen todos los días en los medios, y trabajan mucho todo lo que es riesgo reputacional. Entienden que siempre va a estar ahí, que es algo que hay que aceptar, y se trata de que, en caso de que estalle, sea lo mínimo.

Visión doble: las crisis son fácilmente comunicables, pero la reputación es lo que queda… Si el Reputation Institute te baja un punto, recuperarlo es carísimo.

En resumen, su enfoque es muy cualitativo (aunque a mí me parece inteligente y práctico). ¿Quizá empezamos a ver una segmentación de uso especializado según la “sociabilidad”, “lovabilidad” del negocio, su grado de regulación…?

Sebastián Muriel, VP Corporate Affairs Tuenti.

Tuenti tiene clarísimo que los SM nacen para la comunicación entre personas, no con las marcas. Poco a poco, con el aumento del uso, parece que esto se olvida…

Muchos creen que no se habla de ellos (cuestión que se repite: que tú no escuches no hace que los demás no hablen, y otros les oigan…)

El tiempo medio de uso de Tuenti es muy superior al de otros, y esto está relacionado con el ruido que percibe el usuario. El engagement depende de lo útil que resulta la red.

Dado que se trata de sitios donde la gente habla con la gente, quien quiera tener impacto ha de tener una conversación muy diferente de la de otros medios. No se puede “colgar” lo mismo en todas las RRSS (¡ojo a los CM!).

Para que te hagan caso, con tanta gente ahí, hay que ser muy diferente: CREATIVIDAD. Él propone un enfoque más cualitativo, y ve interesante un panorama de un posible choque del enfoque basado en métricas y otra más cualitativo.

La adaptación al usuario es crucial: quienes usan adecuadamente Tuenti llegan mucho mejor a sus usuarios… “Esta gente no es sólo que esté en otros medios: es que ni Twitter lo leen igual que nosotros”.

Por último, llama la atención sobre la proliferación de herramientas, que están removiendo el panorama y haciendo que el segundo de atención esté muy caro.

Mensajes: Seleccionar. Tener clara la estrategia y los objetivos.

Por otra parte, los usuarios más jóvenes saltan constantemente de plataforma, y éstas surgen cada poco. “La única métrica real es el tiempo que pasa el usuario en las RRSS”, y pone el ejemplo de Whatsapp.

Tuenti prevé una conversación centrada en la gente más importante para cada uno, sin ruido inútil, móvil. Por tanto, habrá que plantear cosas en dispositivos totalmente diferentes… Ahí hay que ser muy ágiles para reaccionar.

“Si todo está controlado, es que no vamos lo bastante rápido…”

… y del turno de debate/preguntas.

Me quedaré aquí con las conclusiones fundamentales:

– Los medios sociales te permiten saber inmediatamente cómo “respira” el público, comprobar si el sentimiento es positivo e INCORPORAR EL POSICIONAMIENTO a los productos

Las reacciones en la red son mucho más intensas que en otros medios: más información (menos espacio para la interpretación)

– Hay muchísimas herramientas gratuitas para escuchar y medir. La barrera de entrada está en la pereza… o los prejuicios. Las agencias te pueden ayudar: la inversión merece la pena.

– No obsesionarse con “estar” (si Tuenti no es adecuado, no hay por qué estar): se debe ser coherente con la estrategia, tener claro si se trata de parte importante de los objetivos y, en caso afirmativo, dedicar los recursos necesarios. Objetivos, no herramientas.

– Hay casos en que los medios sociales pueden servir, ante todo, para informar e instruir al público. En compañías cotizadas, p. ej., la comunicación te viene dada.

– Hay que escuchar, monitorizar todo lo que se pueda, pero hay que aceptar que no se puede controlar todo

– El CM como habilidad transversal: ahora mismo hay una necesidad puntual de una competencia escasa, pero eso pasará, y todos deberemos aplicarla diariamente. Todos seremos “community managers” (aunque otros piensan que se trata de perfiles muy diferentes del de marketing y comunicación tradicional)

A mí me parecieron interesantes un par de reflexiones de Rodrigo Miranda, de Shackleton:

– El posible rol de las agencias digitales de comunicación en formar, ayudar a las empresas a “digitalizarse”, a familiarizarse con el mundo de la comunicación 2.0, a construir sus organizaciones internas. En resumen, promover la profesionalización, hacer una disciplina de la persencia en medios sociales.

– En el caso de Shackleton, ellos tienen grupos separados, especializados, para las diferentes funciones: monitorizar, para saber lo que se dice en los distintos medios, análisis del sentimiento y extracción de métricas pertinentes y, por último, optimización y posicionamiento (p. ej., SEO: para aparecer en las primeras posiciones con las noticias, opiniones, etc. más interesantes para la compañía). Operaciones susceptibles de un enfoque ingenieril.

CONSECUENCIAS Y REFLEXIONES:

– Cuando decimos que la comunicación 2.0 es otra cosa, entre otras cosas, lo es para TODOS. En particular, mucha gente que antes NO estaba expuesta a medios tradicionales (prensa, radio, TV, etc.), ahora puede estarlo en medios sociales, y con muchísima visibilidad. P. ej., agentes de atención al cliente (a lo mejor antes sólo visibles para el que llamaba), desarrolladores de producto, diseñadores…

El caso de los empleados es muy interesante porque pueden dar gran credibilidad ante el público, por una parte, pero son difíciles de engañar (y, previsiblemente, sólo van a funcionar bien cuando voluntaria y espontáneamente quieran estar ahí – no va a bastar con el temor a perder el puesto de trabajo para moverles a contribuir… -) Nótese que este tipo de comunicación que antes, quizá, tal vez tenían sólo con amigos y familiares cercanos (que venían a ser “privilegiados” por su relación con estas “gargantas profundas”), ahora pueden tenerlas con TODOS los clientes (y proveedores, socios….)

Puede que las compañías deban ponerse de acuerdo con sus empleados para que cada cual pueda participar de acuerdo con (a) sus propias capacidades [a unos se les darán unos medios mejor que otros] y habilidades de comunicación (b) la adecuación del medio para el trabajo [para algunas cosas serán más adecuados los blogs, para otros Twitter o Facebook] (c) las prioridades de comunicación y servicio.

– Esto hace que la formación, la adquisición de habilidades de comunicación en este nuevo entorno no sea cosa sólo del CEO (con su blog, su Twitter y lo que se quiera), de PR, de marketing… Ahora todo el mundo, empezando por las organizaciones de soporte, el área de IT, etc. VA A TENER  QUE ESTAR.

Realmente, dentro de una compañía hay muchos papeles diferentes, y no es razonable pensar que un CM pueda hablar igual de inversiones, de estrategia de producto, de posibles problemas con tal  o cual producto…: hay que poder hablar de todo lo que afecta a la compañía, no sólo de lo que marketing o RRPP corporativas quieran hablar.

– Hablamos de la necesidad de ir adquiriendo una nueva etiqueta: durante miles de años el ser humano ha adaptado sus normas de cortesía, su presencia ante los demás al entorno inmediato, cercano. Inicialmente, oral, y luego extrapolado a la comunicación escrita personal (correspondencia), y posteriormente, masiva (pero unidireccional y desde pocos medios).

Ahora, nuestro “entorno cercano” es virtualmente todo el mundo. Y no sólo eso: lo que decimos queda registrado, lo que tiene una importancia fundamental. Todo esto nos está llevando a ir descubriendo poco a poco unos nuevos modales, que debemos observar.

– El hecho de que en plataformas diferentes los usos consagrados sean tan diferentes (pensemos, p. ej., en el caso de Twitter, donde se ha creado espontáneamente toda una etiqueta, un estilo de comunicación muy específico) va a llevar a la necesidad de adaptar los contenidos para cada una de ellas: en tono, frecuencia, densidad… Seguramente no todo el mundo podrá hacer de todo.

– Esto va a hacer la estrategia de comunicación mucho más compleja.

– Igualmente se complica la tarea de hacer seguimiento de medios. El “clipping” de prensa va a ser otra cosa: no basta con vigilar a un puñado (todo lo amplio que se quiera, pero limitado) de medios, sino que hay cientos de millones de personas que pueden hablar potencialmente de ti…

– Un enfoque científico y bien estructurado, como el que indica R. Miranda, puede ser clave, y representar un estadio de madurez que las compañías han de alcanzar cuanto antes. Las agencias especializadas pueden ayudar de múltiples maneras: conocen los puntos calientes, las herramientas adecuadas, las etiquetas de cada medio, qué se puede medir…

– En lo que se refiere a la monitorización hay, al menos, dos dimensiones:

(1) Conocer todos los medios sociales donde puede estar la “masa” (Facebook, Twitter, etc.), que puede ser donde más pueden aportar los especialistas actuales en medios sociales e internet

(2) Conocer dónde están los “caladeros” de opinión especializada, sectorial, con un peso más importante para los especialistas, analistas de tu mercado o industria (más cualitativo, pero igualmente importante: aquí es donde los especialistas de cada sector se moverán mejor, ya que puede tratarse de foros o páginas de nicho que no se posicionen muy bien en buscadores, o que ni siquiera sean indexados – acceso restringido, p. ej. -)

– La estrategia, en su conjunto, debe ser también más consciente, más estructurada (si no lo es más es porque aún estamos aprendiendo). Hay que marcar objetivos y priorizar, saber qué vamos a medir y por qué (hay que saber qué significan las métricas), elegir los mix de medios sociales adecuados para cada cosa, definir el contenido y todo de la comunicación, a quién nos dirigimos y para qué…

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And is this counteroffer a good or a bad idea?

I just had an interesting experience with Movistar a couple of days ago. It seems simple, but I would like to note down a couple of thoughts.

BACKGROUND

I had decided some time ago to cancel the contract for the 3G mobile dongle I had with them. Why? I very seldom use it and, truth be said, in the places where you DO need it, the quality of the connection is really poor and the download speed is simply unacceptable (I had never before seen speeds in the range of 1 Kb/s – and maybe the thing was rounding up the figure, by the way!)

Of course I did not want to pay for the lock-in (the dongle was subsidized, so you have a binding period), therefore I waited till the lock-in expiration date.

SO…

I first tried the web, of course but when I got to the line information – oops! It was not working (it might have worked out that way by design – I mean, I was logged in, so they could probably check all previous contact history and ‘subtly’ redirect me to the call center).

So, I called. After the first agent identified me and learnt that I wanted to cancel the line, she put me through to the cancellations department. This was almost immediate.

WHAT MOVISTAR DID…

After re-confirming my identity, the second agent asked whether I had ADSL with them (which I do) and, after checking the fixed line number and confirming that I was ‘eligible’, the agent pretty straightforwardly (read: immediately) offered me to keep the dongle at no cost for as long as I kept the ADSL service, with a reduction to 100 MB of the maximum speed [1].

The idea (well, the official selling message) is that, when you are not at home, you keep some connectivity with you (this is no breakthrough: for instance, many years ago operators started to apply to your outgoing mobile costs the same rates that applied to calls made from home, e. g., flat rates for domestic calls, if you were home – well, actually, close enough, of course: this is based on multilateration and/or other alternative techniques, although multilateration is less intrusive).

SOME REFLECTIONS:

– Apparently, this is something that happens a lot, and Movistar prepared the process some time ago (no improvisation on the side of the agent, I can tell you!). Important:

  • You sense that they appreciate your time (at least in my case): she was really diligent!
  • They have immediate access to all information and checks needed. This is especially important when the customer’s initial mood is bad and you want to win him back!

– The script and communication is well crafted and delivered: you get immediate confirmation that you will have no costs (this is what you wanted!) and then they right away explain the benefits. Straightforward and to the point. Very important: you do not get the impression of careless folks sticking to a script (though, of course, there is one behind). Maybe one of the first evidences of the effectiveness of moving some customer care activities back from offshore locations?

–  It is good for me, as a customer: I keep some extra connectivity at zero cost…

– … or maybe simply not bad: prices give information about the value of goods & services. They would probably got some had they priced it at, say, 0.5€ month. My guess is that they know that any non-zero price would be a non-starter [2] and do not want any bargaining… It’s not worth the cost – not even of the CC agent’s time [3].

– Maybe avoiding discussions on price altogether is a good way to go down the price squeeze path. Thus far, Movistar has been quite good at maintaining very sound margins, despite the increasing concurrence.

– Probably the most important thing from a customer satisfaction perspective is that it creates a positive experience of the relationship, whereas they started from a negative mood (I perceived that the service was not worth the money). +1.

– Would not you like to know how ‘eligibility’ is established? I would probably start by calculating it simply based on client baseline margin (ADSL, other mobile lines), the lost profit (of not charging by the dongle), and the cost of acquiring/regaining a customer (which I believe only goes down when, as in the case of a relative of mine, you already went pretty much through all operators in the market… or had an even worse experience with your new operator [3])

– It may help Movistar lock me in the ADSL (but not much, since I was willing to drop it altogether), and somehow help ‘fend’ me from competitors coming it via mobile GSM offers

– They keep the number (because I am not asking for a portability: this would have been, by the way, much more of a hassle for them)

–  It also helps them with other general metrics which market & financial analysts track and use to value companies & assess their performance, strategy, etc. (total number of lines, etc.)

– From a network resources utilization perspective, this means nothing for them (assuming the device works, you eat up the 100 MB quite quickly, and then you are probably served on a best-effort basis)

– They seem to be using quite effectively the fact that, for the most part (if not all) the network infrastructure used by ADSL is already amortized

– I would love to have some insights as to the internal calculations performed by the company, and the algorithms used to figure out profitability of ALL commercial actions!

– Both mobile and ADSL are segments where Movistar is seriously challenged by other operators, so these measures probably generate some synergies and help the company in defending BOTH

– It is going to be increasingly difficult for pure play mobile operators to compete at a global level. My guess is that the big players will be those with all network types (including FTTH) , offering TV, video, fixed & mobile internet & other data services.

WHICH ISSUES MAY BE AT STAKE HERE?

– Movistar’s need to cut ADSL market share erosion as much as possible while fiber customer acquisitions take up (Movistar would like to move all ADSL customers to fiber, of course, but pure-play ONO and others also want to take them)

– The fight for mobile market share

– Reduction of retention costs

– Leveraging existing technology & capabilities (OSS & BSS systems) to quickly respond to market pressures…

-…

NOTES:

[1] The typical contract gives you a certain amount of data (I had formerly 500 MB/month) that you can download at maximum speed (a few MB/s – the actual figure can vary a lot, of course). After you have downloaded it, the speed simply drops to what is probably a useless one for all practical purposes.

[2] Maybe the agent had some earlier info about my intention: I had called some time ago, but did not cancel at that time due to the lock-in penalty I would have had to pay. As for service value for the customer: you can get some interesting information by combining how much I do NOT want to pay for cancellation and how much I am willing to pay as part of the normal service (till the right moment comes to do away with it). Now, I suspect that some of these decisions are sort of ‘principle-based’, not necessarily the result of cold calculation, e. g., “They’re not going to make a profit out of my dissatisfaction!”

[3] By the way, accurately calculating individual product profitability (e. g., ADSL Internet, Imagenio, mobile line, etc.) vs. package profitability and how you create or destroy value has always been important, of course. Maybe we should start attaching specific value to the dependencies or connections between the items, and not the individual products?

[4] I do not know to what extent the phenomenon has been analyzed, but I am pretty sure that whenever you create a bad experience with a new customer (e. g., after a porting) you automatically reduce the cost for winning back the customer for the FORMER operator. This probably needs some statistical analyses, but it could give you an edge if you can somehow track/monitor former customers’ dissatisfaction (e. g., scanning social media)

Is it just me, or is this really poor sales?? A telecom service (?) example.

I have to ask, because I cannot believe what I am experiencing already weeks & weeks on end. Maybe I am missing something?

Of course this is a personal example, but I doubt it is exceptional (by the way, I learnt through some friends about another – far more strikingly surprising – example of continued poor customer care, but I need to get some of the facts straight before commenting). It looks like some companies forgot about the basics of traditional (‘1.0’) communication even before moving to 2.0 communications… Quite intriguing.

NB: Here I will just comment from the point of view of a customer (though, of course, many of the questions pointed out will be influenced by my professional experience).

The thing is simple: every week (or every other week, at the most) a contact center agent calls home on behalf of a well-known telecom service provider (let’s call them ДЖ.) in order to sell something and/or ask to shift service (i. e., to them). This could not be worse for ДЖ. if a competitor was calling pretending to be them in order to undermine their credibility: although we have repeatedly asked them NOT to call us again, they continue to do it all the time, over and over again.

OFF-TOPIC

By the way, these are some impressions I have developed over many years of interaction with CC representatives of telecom companies. You may not be surprised:

1) The CC Reps (all of them, shift-in, shift-out) do not really care a sh…

2) Neither cares whoever is operating the ‘service’ (ehem!)

3) There is no chance that any of them really understands the issues at hand. I cannot recall a single occasion when I could discuss anything really important for the service with a CC person (only with the engineers on the third level of support or beyond – by the way, there are some really smart folks down there).

4) The company is not, and will not be, taking any steps to fix that. It is probably debatable whether this is because of the pressure to reduce costs (that would not allow them to dedicate knowledgeable folks to service residential customers) or lack of a better approach to service that would allow telecom companies to leverage their scarce and valuable engineers or experts.

5) The company for which the service is operated does not have a clue of what the heck they are doing at the CC!

(I am more than interested & willing to admit all counterexamples here).

My guess is that they do know all this is happening, and this speaks volumes about the real importance attached to customer care by the companies when compared to ‘the real stuff’: of course it is far more important to keep costs low by using unqualified, high-attrition, non value-adding personnel than really having a meaningful interaction with the prospect or customer. Now, the same companies are more than willing to pay pretty decent salaries to community managers, apparently not realizing that the corporate image needs to be consistent across all channels in order to be credible.

But this is not the subject now – again, a digression! (But you are nevertheless welcome to comment, of course!)

I came up with a few thoughts & questions on this particular case:

  • First, it is really a shame that service providers do NOT analyze and get actionable feedback from conversations with customers. So, you are told by the IVR machine that conversations may be recorded, say, ‘to ensure the quality of service’ or something to that effect, but the reality seems to suggest that this is probably more a way to intimidate the CC Reps (so they avoid all malpractices and violations of professional codes) and/or a legal caveat, and that nothing ever gets really done.
  • Are companies dropping attention on traditional (‘1.0’) communications and focusing only on their Facebook pages, forums, Twitter accounts, blogs…? If 1.0 communication is not relevant anymore, what about dropping it altogether? That would (a) Save money (b) Eliminate inconsistencies (c) Increase chances of engaging frustrated prospects
  • Of course (well, should it necessarily be so? Refer to the off-topic above, and the note below), the CC Rep has no option but to stick to the script (*) (s)he is given, but there are some questions:
  1. Does nobody ever review the results of the calls? Certainly there is a track saying that my number has been contacted (literally) dozens of times, you have the data on the agent, dates & times, duration… Why pester, for God’s sake? If they still want to keep trying, should not they test at least a different approach? What about segmenting targets based on attempts made, as well? Is anybody tracking the costs per customer incurred? [1]
  2. Has the outsourcer of the CC service figured out a way to cheat the telecom company while theoretically sticking to the terms of the contract and SLA? [2]
  3. Are there some perverse, ill-crafted incentives in the compensation scheme and/or SLA? [3]
  4. Are they missing the tools to analyze automatically the recorded calls and figure out key words indicating deep dissatisfaction?? (a bit difficult to believe, but… )
  5. Do companies believe that if you are not a customer yet – then your dissatisfaction does not count? (How do they then think you are ever going to become one, for God’s sake?!). The customer status comes and goes, mind you!
  6. Maybe companies need an independent, real-time tool analyzing customer sentiment while on the phone – also based on voice pitch & intonation. It seems that technology has some challenges – see it here, for instance… I think you can at least DETECT issues, count events – and then go do some sampling and investigation. Do companies NOT realize that you can definitely burn a prospect in a matter of SECONDS??
  7. If companies believe that channels are isolated (whih I doubt), they are deeply wrong. Your communication has to be coherent; the guy in charge of customer satisfaction needs to be closely attuned to corporate communication (and the other way round). Otherwise, for instance, real CC experiences of customers will leak and do leak) into the web, Facebook pages, forums, etc. People, by the way, increasingly tend to spend way more time there than on the phone with companies (or, well, with anybody). A company has to have a (ONE) personality… not many (this is weird, isn’t it?).

Certainly, customer contact center technologies, management & operations are a fairly mature industry, and so is business intelligence. As companies, we have now all kinds of possibilities at our disposal (including virtually unlimited disk space and brute force processing capabilities [4]) and yet, as customers, we are anything but impressed by the results. What is happening here?

Some ideas for later consideration:

0.- All information collected by all company-managed channels (web pages, company forums, chat, call center) has to be used and exploited. Currently there is no technical restriction forcing us to choose or sample. Not at certain levels, at least. Not at the CC level, for sure. Do I own and manage all information, or is the outsourcer ‘preprocessing’ it without my full understanding of the procedures?

1.- As a company, I would need to have some tool conducting a preliminary, basic analysis of ALL contacts with customers (and, maybe, independently of the outsourcer), filtering & classifying them based on potential insight. I may have to record all conversations and create transcripts for them, and then use text-processing capabilities (these I can already use in email, chat, web pages, etc.)

2.- Then, I need to have some customer care experts look (at least) into the most meaningful, information-rich ones. I have to make sure that all insight gained is acted on. I need to have metrics on that, consolidated data, the possibility of auditing EVERY SINGLE contact and tracking actions on them.

3.- Maybe our algorithms are working poorly, are not dependable. Should we conduct some audits of data and analyses by human experts in order to check if we reach similar conclusions?

4.- Some specific, targeted actions on concrete individuals may take as a long way towards improving customer satisfaction, not only on the specific customer, but also with other prospects: a real example is far more effective than all quality certificates, public commitments to quality, etc. Maybe we have to pick up a number of customers of different profiles, in different places, and make sure that we fix ALL their outstanding issues with us. There are some potential benefits:

  • We may gain a lot of insight into both client needs and wishes and our internal operations and their shortcomings (especially where different areas would need to figure out new ways to cooperate)
  • We may generate some good reactions in the social media
  • We may come up with a better understanding of the cost of doing business, improvements in the way we conduct relationships, ideas for automating actions known to work, etc.
  • We may realize that we are missing information and that we need to put in place additional measures to capture it.
  • We may also encounter some hard nuts to crack. Maybe there are a number of things where we cannot fix the problem. This may end up being a communication/education issue (or opportunity). BUT IF YOU KNOW, YOU ALREADY MADE PROGRESS.

5.- Customer satisfaction is neither a vertical or horizontal process, but maybe something to be seen as a mesh. Any area of the company may be involved in creating or destroying customer satisfaction. If a new platform deployment for voice over IP or rich multimedia delivery is creating issues, or making customer migration tricky, customer care needs to know. What is more, the customer satisfaction responsible needs to be aware IN ADVANCE of potential risks. Are the organizations processes taking care of that? Probably, not well enough – this is an interfacing issue, after all.

Similarly, if there are issues with charges, discounts, packages, offerings… not being properly applied, if collections is having issues, if we are applying changes of any kind (albeit for regulatory reasons – not my fault!), we have to know… Of course this may mean that the organization requires some changes, in order to have properly allocated accountability, create incentives for cooperation, make sure that the necessary information is timely shared, etc.

6.- What is preventing the organization from making sure that ALL people contacting a customer and/or dealing with his issues share the information and simply behave in a way as if it were JUST ONE person doing the work over shifts & relays? (I do not think it is me: it seems to happen to everybody, regardless of market & operator). Is it somehow related to responsibility allocation and traceability of actions in the contact center?

7.- Social media (and any other media not under the control of the organization) is another huge area of concern. There are all reasons why service companies should devote at least as much attention to them as the best in class worldwide (e. g., this list – but there may be others). Starbucks, Real Madrid, Zappos, Coca-Cola, Gatorade and others provide beautiful insights [5]. Also Movistar is starting to do some good things in terms of customer care in social media. Tools such as Swotti can help us a lot (with, of course, continuing work in preparing the categories, identifying key words… and lots of tracking) in figuring out what does our reputation look like out there…

In summary, we need to put a deliberate, conscious effort in place to KNOW what is being said, what issues are there, what measures we should adopt… and then, of course, take them and track results in a systematic way.

By the way, if our communication is better and customers perceive that we care, no matter if the service is equally bad from a technical point of view (network coverage, QoS – call drops, network congestion, etc.), they will be happier (this is perfectly and soundly human, mind you).

7.- By the way, we need to leverage experiences of our colleagues in other markets. Have others come across similar issues and solved them? What measures have they put in place, and how did they work out?

8.- Definitely, the client organization needs to know what is going in the CC. One of the issues with outsourced services (especially if they seem to be running well) is that, in the long run, it is difficult for the client organization not to ‘relax’ and, as a result, take distance from operations (the result is that you do not understand them as deeply as you used to). How to deal with that is an interesting issue (initially, concerns used to revolve around the possibility that the outsourcer should hid information from the client or not facilitate service transitions).

9.- I believe that all the tools are there. I suspect that service providers are well aware of what is going on. I think there are conscious decisions behind what we experience… but it is not politically correct to explain it :(.

NOTES:

(*) Scripts in call centers direct the activity of agents in order to ensure that they do what they are suppoosed to do, ask the right questions depending on the situation, etc. Of course, the lower the qualification, skills and business acumen of agent, the more important they become. But, mind you, Zappos does not use them!

[1] Well, maybe the company is really clever and has some insight into customer behavior according to which, in a high percentage of cases, people treated that way do not really care, and such a practice does not negatively impact their chances of becoming a customer. Although I personally have difficulties understanding this, hey, there might be some deeply scientific, in-depth analyses justifying such practice: a case where the point of view of a particular customer may have to be obviated.

In any case: let us imagine that the service contract is based on some sort of flat rate. Even in that case the calls made to a specific prospect imply a cost that should be allocated to (the effort made targeting) him: this goes to your SAC. And performance (e. g., number of prospects converted) also reflects that number. So, hey, maybe the prospect base is already squeezed, and the service does not really make sense…

[2] Imagine that the compensation is (at least, partially) based on number of calls made. Making many unproductive calls may be attractive for the operator of the CC (little time spent on the phone = more calls), unless the client company has a decent method for analyzing data and making sure that targets make sense.

[3] This is, by the way, one of my favorite topics: the real core on running organizations, if you think carefully about it. Creating a suitable incentive is not just a really difficult thing to do properly: it is, above all, an extremely tricky thing to monitor, analyze, measure and reformulate. It is, in very many cases, counterproductive – but we know that they are the key for human performance, so we keep trying. Maybe an idea to launch a series of entries based on practical cases – more fun and useful than any theory!

[4] Here ‘brute force’ simple means automated processing, without human supervision or interpretation of results. I do believe that, no matter how many semantic analyses your AI engine conducts, you better have some smart humans sampling conversations and digging into them (if only to improve the engine’s set of rules)

[5] True, some of them are love marks, so, of course, the relationship with their customers is not comparable, and delivering a pure service is a different thing. Still, there are many practices that are applicable.