Contra la corrupción en la empresa, toda ayuda es poca… pero es posible y necesario

La corrupción es un tema de permanente actualidad, por muchos motivos:

(1)     Es, sin lugar a dudas, uno de los principales problemas a la hora de hacer negocios en muchos de los países más atractivos en el contexto actual

(2)     En mayor o menor grado, se da en todos los países (Ver el estudio de Ernst & Young, European Fraud Survey 2011)

(3)     Tiene el potencial de destruir totalmente la confianza entre los actores de cualquier pacto, y crea una percepción generalizada de inseguridad, falta de fiabilidad y cinismo que hacen escéptico al público general sobre la sinceridad de legisladores y reguladores (y empresarios) cuando se manifiestan a favor del juego limpio, etc.

(4)     Distorsiona la competencia, y pasa por encima de las leyes del mercado

(5)     La lucha contra ella es compleja, porque los incentivos inmediatos, perceptibles, son muy poderosos, y los beneficios, a medio o largo plazo. Abandonar las prácticas “establecidas” puede dar vértigo a muchos responsables: ¿se hundirán nuestras ventas? ¿Tendremos que echar a nuestra gente?

(6)     Existen iniciativas de carácter mundial para luchar contra ella, y la determinación de ayudar a las empresas a hacerlo

(7)     NO basta la legislación. Hacen falta ciertas ayudas, asesoramiento y, finalmente, un cambio cultural de fondo (que sólo se producirá con el tiempo)

(8)     Tiene efectos persistentes: si has sido corrupto una vez, la reputación de tal permanecerá. Aquí aplica el refrán “Por un perro que maté, mataperros me llamaron”.

(9)     … (Aquí cada cual puede incluir sus propias consideraciones)

El pasado lunes, 23 de abril, tuvo lugar una sesión de continuidad en IESE, con el Prof. Antonio Argandoña, sobre la cuestión “¿Cómo pueden protegerse las empresas en entornos corruptos?”. Antonio Argandoña lleva muchos años en estos asuntos, y tiene diversas responsabilidades relacionadas con ellos.

Comentaré aquí sólo algunos aspectos que me han llamado la atención en el curso de la exposición, y algunas conclusiones y reflexiones de propia cosecha (no “imputables” a Argandoña). Los alumni de IESE pueden encontrar la presentación del Prof. Argandoña aquí, y un buen puñado de referencias y documentación de soporte y ayuda copiado al final de esta entrada.

Las principales ideas que yo resaltaré aquí son las siguientes:

– Tiene todo el sentido del mundo luchar por hacer tu empresa inmune a la corrupción, en todas las formas. NO es simplemente una cuestión de corrección política. Por un lado mitigas riesgos (muy serios) y, por otro, construyes una reputación y creas una ventaja competitiva.

– El entorno mundial hace esto mucho más fácil ahora – con medidas políticas, directrices, asesoramiento, documentación, etc.

– Sin embargo, no deja de ser difícil. En muchos casos NO se puede ser de entrada maximalista, sino que hay que proceder con cierta cautela (aquí se dirán cosas que NO puede decirse públicamente como responsable de una organización)

– La clave: hacer (relativamente) fácil competir SIN sobornar.

– Es fundamental tener una política COHERENTE, integrada con la ESTRATEGIA, y aplicarla SIEMPRE. La estrategia y la forma de operar pueden requerir CAMBIOS.

Para establecer el contexto, la pregunta inicial planteada por el ponente fue: “Hay corrupción en mi empresa. ¿Debo preocuparme?”

Motivos para hacerlo:

1) El artículo 445 del Código Penal, y otros equivalentes en multitud de países

2) El perjuicio causado a la reputación de la organización por prácticas corruptas de cualquier tipo (y, por extensión, a sus profesionales): el prestigio tarda mucho en adquirirse, y nada en desaparecer (V. caso Arthur Andersen: empresa que fue durante muchos años de referencia en cuanto a su código ético y el rigor de su aplicación…)

3) Daños económicos (multas, resarcimiento, prohibición de contratar en el sector público…)

4) En el fondo, el principal motivo es el siguiente: NO es una buena forma de gestionar una empresa: no es una ventaja competitiva sostenible (el soborno es replicable de forma trivial), no crea valor, no es una estrategia diferenciada y exitosa…

5) Es fácil entrar pero MUY DIFÍCIL SALIR.

Ante la dificultad que suponen, por un lado, los beneficios a corto de entrar en el juego (ganar contratos, cumplir con las cuotas de ventas, mantener los puestos de trabajo…), y el hecho de que las ganancias vienen a largo plazo, quizá conviene hacerse sistemáticamente una serie de preguntas y observaciones, que nos ayuden a crearnos un cuadro mental de cómo vamos a ser percibidos, como empresa… y como directivos y profesionales, y así CREAR UNA PREDISPOSICIÓN FAVORABLE A LA LUCHA:

  • ¿He tenido que manipular la contabilidad para esconder sobornos, etc.?
  • ¿Qué piensan los empleados, clientes, proveedores…?
  • ¿Qué mensaje transmites?  (¿Por qué no va a ser lícito defraudar a la empresa, engañar con las horas trabajadas, con los desembolsos hechos…?)
  • Los empleados sí se van a enterar…
  • Los mejores empleados y profesionales terminarán yéndose… y no será fácil incorporar a los más brillantes y ambiciosos. “¿Por qué voy a mancharme relacionándome con X.?”
  • Todo el mundo sabrá que “has pagado”: estás en la lista, y eso creará un incentivo para presionarte y que vuelvas a hacerlo…

Por otro lado, si has tenido la fortuna de librarte de la corrupción, pero en TU ENTORNO existe, también has de preocuparte:

  • Puedes quedarte “descolgado” (esto es, no consigues vender). No se puede jugar en desigualdad de condiciones.
  • El marco legal se deteriora (por inobservancia generalizada: lo hace todo el mundo)
  • Costes de operación más altos, para todos
  • Existe el riesgo de aparición de “especialistas”, “mediadores” organizados, que “llevan las relaciones” con entidades públicas, ayuntamientos, etc.

La parte positiva es que esto está cambiando, al menos en el sentido de que existen iniciativas globales (convención de la ONU de 2003), incluyendo el aspecto crucial de la recuperación de activos (devolución de dinero pagado/cobrado en paraísos fiscales, etc.), que hay muchas directrices y herramientas de ayuda, apoyos institucional, etc. (V. en el enlace a la presentación de A. Argandoña), pero la lucha contra la corrupción VA A REQUERIR MUCHO TRABAJO, y su INCORPORACIÓN A LA ESTRATEGIA DE LA EMPRESA como un factor esencial.

Un posible plan de acción debe contener ciertos elementos evidentes… y algunos menos políticamente correctos:

– Voluntad clara  e inequívoca, declarada y creíble desde arriba (comité de dirección, etc.)

– Declaración, comunicación: presencia constante en mensajes, informes, intranets… (el uso de ejemplos y contraejemplos prácticos con el análisis de las acciones erróneas o correctas adoptadas es muy efectivo)

– Se necesita un líder, con presencia constante y creíble (y debe ser una persona de peso, no un figurón)

– Compromiso de restitución: devolver lo indebidamente ganado (es un gran riesgo… sobre todo si no conoces el alcance real ni tienes constancia de que los mecanismos disponibles te permiten acotar los casos)

– La reflexión interna es clave: hay que convertir la honradez en una fortaleza, una ventaja competitiva.

– Tolerancia cero, sin excepciones. La obligación afecta a todos.

– Participación externa: colaboradores del Banco Mundial, auditores, supervisores externos, personal de la oficina comercial de la embajada, …

– … (V. materiales de la lista de referencia y en enlace incluido más arriba)

Una situación típica podría ser la siguiente:

– Llegas a una región concreta (donde es sabido que la corrupción es casi generalizada) para investigar cuál es la situación. Lo primero que preguntas es si estamos pagando…

– Generalmente, no es algo que los responsables de la región vayan a admitir abiertamente. Preguntas: si otros pagan, ¿por qué lo hacen? Esto te da una pista de por qué tu propia empresa está pagando…

– Averigua: ¿tenemos nosotros mejores productos o servicios? ¿Costes más bajos, mejor logística, más reconocimiento de marca…? Excepto que los ejecutivos locales puedan justificar creíblemente una clara ventaja competitiva, debes suponer que SÍ estás pagando…

– NO es realista, sin más medidas, cursar una orden perentoria para dejar de pagar inmediatamente: sin diferenciación ni ventajas competitivas claras, lo único que conseguirás será perder ventas y contratos (lo cual es negativo para todos: “uno que se puso digno está fuera del negocio, o sea que…”)

– Deberás, en primer lugar, aprovechar la situación para intentar mejorar tus productos y servicios, tu logística, reducir tus costes, hacer crecer tu marca… La pregunta es: ¿qué hace falta para no tener que pagar nunca?

– Puede que tardes años en poner en marcha las medidas necesarias pero, en cuanto estén listas, ha llegado el momento de decir que no se paga… y no pagar. Nunca más.

– Esto es importante porque, sin medios para operar, los directivos regionales verán esto como una presión arbitraria, como un brindis al sol… Es clave que tengan los medios para competir SIN pagar: les estás dando los medios para observar un comportamiento ético… y ganas credibilidad: “esto va en serio”

– En resumen, hay que dar armas para poder decir “no”

Una compañía grande tendrá que atacar el problema de manera integral, en muchas dimensiones (detalles en la documentación de ayuda del enlace de más arriba):

– Misión, visión y valores

– Análisis: de dónde venimos y a dónde vamos. ¿Qué queremos ser? ¿Cómo queremos que nos vean?; ¿De dónde puede venir el riesgo? ¿Hay posibles conflictos de intereses?

– Diseño de políticas y procedimientos. Esto es clave. P. ej., puedes tener dos aprobadores (uno de ellos legal, o asesor externo). Esto quita la presión de tener que pagar, introduce un testigo incómodo para el corrupto, reduce las oportunidades…

– Formación y control

– Correos nunca anónimos, siempre oficiales, con constancia del nombre y posición de la persona que trata con el cliente.

– Nunca dar teléfonos particulares. Que estén sujetas a posibles grabaciones todas las conversaciones.

– Apoyarse en otros ejecutivos; no trabajar solo. Reemplazar negociadores en caso necesario…

– (Muchas otras medidas de prevención en RESIST)

– Hay que conocer los diferentes aspectos de la corrupción (numerosísimos). Patrocinios y donativos a fundaciones, regalos y hospitalidad, pagos de facilitación, negocios e intereses personales de directivos y empleados (esto puede requerir escalado hacia arriba)… Algunas ideas y pistas:

  • Conocer las reglas de la ICC… y las ayudas que aportan
  • Hablar con empresas de referencia (p. ej., Accenture ya hace años tenía un programa muy avanzado y detallado, con formación regularmente refrescada a sus ejecutivos, casos prácticos comentados regularmente, declaración formal y periódica de cumplimiento por parte de todos los ejecutivos, etc.)

En resumen:

– Hay que aprovechar el impulso a favor para “limpiarse”

– Estar libre de corrupción va a ser cada vez más importante para competir

– Esto es parte integral de la estrategia y de las operaciones, y permea todo el día a día de la empresa: procedimientos, comunicaciones, etc.

– No se resuelve con un simple “ordeno y mando”: hay que poner los medios y facilitar la toma de las decisiones correctas

– Existe muchísimo material de apoyo, e instituciones que pueden apoyarte: ¡Aprovéchalas!

REFERENCIAS SUGERIDAS POR A. ARGANDOÑA (NB: están en el documento enlazado arriba; dado que algunos enlaces fallaban, los he corregido según me ha parecido oportuno)

Cámara de Comercio Internacional – ICC

Reglas de la ICC para combatir la corrupción: http://www.iccwbo.org/uploadedFiles/ICC/policy/business_in_society/State

ments/Reglas_de_la_ICC_para_Combatir_la_Corrupción_edicion2011.pdf

Figting Corruption: International Corporate Integrity Handbook

http://www.iccwbo.org/policy/anticorruption/icccgbdg/index.html

ICC Guidelines on Whistleblowing

http://www.iccwbo.org/uploadedFiles/ICC%20Guidelines%20Whistleblowing

%20%20as%20adopted%204_08(2).pdf

ICC Guidelines on agents, intermediaries and other third parties

http://www.iccwbo.org/uploadedFiles/ICC/policy/business_in_society/State

ments/195-

11%20Rev2%20ICC%20Third%20Parties%20FINAL%20EN%2022-11-

10.pdf

RESIST. Cómo hacer frente a la extorsión y a la incitación al soborno en

las transacciones internacionales

http://www.iccwbo.org/uploadedfiles/ICC/policy/business_in_society/pages/

RESIST_SP_text.pdf?terms=resist

Transparency International

Principios internacionales para contrarrestar el soborno

http://www.transparency.org/global_priorities/private_sector/business_princi

ples

Pacto Mundial de las Naciones Unidas

http://www.unglobalcompact.org/

Red Española del Pacto Mundial: Guía práctica para la gestión de riesgos y herramientas de implantación

http://www.pactomundial.org/index.asp?MP=16&MS=0&MN=1&textobusqueda=Guía%20práctica&tipo=1&TR=A&IDR=8&tipo=Contenido&id=460 World Economic Forum – Partnering Against Corruption Initiative (PACI)

http://www.weforum.org/issues/partnering-against-corruptioninitiative/index.html

Oficina Antifrau de Catalunya

http://www.antifrau.cat/

Cátedra “la Caixa” de Responsabilidad Social de la Empresa y Gobierno Corporativo

Antonio Argandoña y Ricardo Morel, La lucha contra la corrupción: una

perspectiva empresarial. Serie Cuadernos, Nº 4, Julio 2009.

http://www.iese.edu/en/files/Cuaderno%20N%C2%BA4%20Final_tcm4-

35716.pdf

Emprendimiento con socios: ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Cuándo?…

A la hora de emprender hay básicamente dos grandes formas de relación (en términos prácticos) con las personas que podemos incorporar a nuestros proyectos: o socios (que comparten riesgos y toma de decisiones), o como empleados (o contratados). Para quien comienza un proyecto, la decisión de con quién y cómo relacionarse es siempre fundamental.

En la sesión sobre emprendimiento a que hice referencia no mucho ha tuvimos a David Suriol hablando de emprender con socios y sin socios  (ya solo el lema nos dice qué se considera importante: apenas habla de relaciones, digamos, subordinadas).

Es representativa la experiencia porque D. Suriol ha acometido ya un buen número de proyectos de distinto tipo y variado grado de éxito: él se define como periodista, emprendedor desde los 18 años, y “seriamente” desde los 36. Ahora mismo, está en 5 empresas/proyectos. Además, ha entrado en muy variados sectores: moda, restauración, diseño, producción de TV… [1]

Su experiencia confirma que una cuestión esencial es: ¿con quién te asocias? Y lo es por los posibles efectos, como por la frecuencia con que ocurre: sólo en una de las empresas en que trabaja ahora mismo está solo, como único socio [2].

Quizá el emprendedor que lanza una nueva iniciativa desde cero adopta, normalmente, un enfoque poco estructurado al analizar este asunto [3]. Desde sus experiencias, D. Suriol nos plantea las siguientes reflexiones:

1) Preguntas que hay que hacer en la “fase de ensoñación”. David habla del error de centrarse exclusivamente en el producto, la tecnología, el mercado, los consumidores… y poco en el socio. Él propone una serie de cuestiones que debemos respondernos sinceramente:

  1. ¿Vas a llegar lejos? (cuándo, por qué… y cómo acabaría la relación)
  2. ¿Cómo es? Y ¿Cómo soy yo? (pasional, vocacional, interesado, impulsivo o reflexivo…) Aquí NO está claro que la “complementariedad” sume… Puede darse una completa incompatibilidad de caracteres.
  3. ¿Entiendo de lo que quiero hacer? ¿Qué me aporta el socio? (Aquí sí puede ser buena, generalmente, la complementariedad: normalmente uno no reúne en sí todas las capacidades que requiere el nuevo negocio)

2) Fase de definición. Como es sabido, poner en marcha una idea es muy distinto de tenerla (ya me referí a ello en la entrada acerca de unas declaraciones de Lee Clow). David no tuvo inconveniente en hablarnos de un negocio en el mundo de la moda que se abortó por culpa del socio (claramente estratégico en este caso) pese a las grandes perspectivas que tenía desde el punto de vista técnico: el creativo disponía de

  1. La única pieza nueva incorporada al mundo de la moda (desde que existen patentes)
  2. Patente registrada en todo el mundo (algo muy complicado de alcanzar)

La combinación de ambos factores, en un sector que mueve tantísimo dinero, con consumidores ya muy habituados al comercio electrónico (Buy VIP, Privalia, DreiVIP, etc.), tenía un potencial espectacular y hacía el negocio enormemente escalable.

Sin embargo, el no haber estudiado antes las causas de los fracasos anteriores de esta persona llevó a la rápida muerte del proyecto [4].

3)    Fase de construcción. Aquí hay que pensar de nuevo para qué quiero el socio. ¿Busco capital? ¿Capacidad de gestión? ¿Un talento especial? Sobre esto, una breve reflexión más abajo…

  1. David eligió en una de las iniciativas a un socio para ocuparse de las operaciones del día a día, llevar los números, controlar gastos e ingresos, pagos. Se repartieron, en suma, los papeles: David se encargaba de hacer crecer el negocio, y no había visto las cuentas cuando abrieron en segundo restaurante… y se arruinaron. Es un caso de mala elección de socio…. O, quizá, uno en que no había que tenerlo.
  2. Otro caso es el del socio capitalista: con el que te asocias porque necesitas fondos. Éste puede ser incómodo o peligroso, pues normalmente lo tendrás siempre encima, puede obstaculizar la toma de decisiones… En resumen, tienes que analizarlo muy bien. Business angels (o, más adelante, fondos de capital riesgo) suelen ser mejores opciones que inversores NO profesionales de tu sector.

David sugiere aplicar al estudio de los posibles socios y a uno mismo un análisis DAFO (debilidades, amenazas, fortalezas, oportunidades), igual que se haría diagnosticando a tu propia empresa.

Algunas reflexiones al hilo de sus comentarios:

– Lo que caracteriza al emprendedor, empresario u hombre de negocios (aunque la percepción pueda desdibujarse si la iniciativa se convierte en una gran empresa) es el ASPECTO LÚDICO, la adopción de un riesgo (que no raramente incluye la ruina personal, la pérdida del propio hogar y todos los ahorros) contra la POSIBILIDAD (sin garantías)

  • De CREAR algo grande, propio
  • De tomar TODAS las decisiones importantes
  • De ser INDEPENDIENTE
  • De ganar mucho dinero (no creo que sea la primera), sin otro tope que los beneficios

(Eso lo describe David Suriol hablando de la fase de ensoñación, y de la importancia de tener una visión ideal, como motor de futuro, para crear algo diferente – no necesariamente ni muy grande ni muy rentable).

– Igualmente, sería característico el VALOR atribuido al POTENCIAL de la iniciativa, al futuro: creo que no es realista la imagen del empresario como gran calculador, frío y objetivo. Más bien creo que al emprendedor le identifica su carácter SOÑADOR, su optimismo. Creo que el empresario representa la esencia de lo que ha llevado al hombre a transformar el mundo y la sociedad… incluyendo el aventurarse donde los demás no se atreven.

– En general, el emprendedor más típico (“nato”) va a querer tener el menor número posible de socios, y sólo por necesidad. Si no, preferirá tener empleados (en plantilla, en contrato por obra, a tiempo parcial o en cualquier otra modalidad).

– Es posible que el emprendedor que prefiera acometer el proyecto con socios (teniendo la opción de no hacerlo) no sea un “empresario nato”, sino “hecho”, que ha llegado a serlo por circunstancias, necesidad… En todo caso, debemos valorar que haya tomado el paso (incluso contra su preferencia natural)… y que, consciente de ello, busque perfiles complementarios que aporten esa “chispa”, ese optimismo, ese impulso innato.

– El emprendedor valora en mucho su propio trabajo: no admite espontáneamente que su compensación potencial no sea ilimitada (como lo es el riesgo)

– El empleado (por vocación – muchos empresarios son primero empleados, y luego se “independizan”) en general, tiene un perfil diferente: cuenta con ingresos predecibles (quiebras, EREs, etc. al margen), pero con poco o ningún margen para aumentarlos en caso de posibles beneficios extraordinarios. Riesgo y compensación están acotados.

– El peligro de las situaciones en que parece que NO hace falta analizar al otro socio (o socios): a veces damos por hecho, por la costumbre de tratar con una persona, o por las referencias que tiene, porque ha trabajado con conocidos… que es de fiar y que todo va a ir bien. Vale la pena, cada vez, pararse a pensar en la relación, como si fuera con un socio desconocido. Quizá descubramos cosas que nos habían pasado desapercibidas.

– Quizá es especialmente importante esto cuando crees conocer muy bien a la persona, cuando, sin haber pensado conscientemente en ello, tienes la sensación de moverte por terreno muy conocido. ¡Peligro!

– La fructífera colaboración emprendedor – empleado depende fundamentalmente de hasta qué punto cada cual encuentra satisfechas las expectativas explícitas e implícitas de la relación… y asume su papel con sus pros y sus contras. Quizá deben hablar más de las apuestas que hace cada uno. P. ej.: ¿Está el empleado dispuesto a tener un sueldo fijo muy bajo a cambio de una posible participación en beneficios? ¿Está el emprendedor dispuesto a aceptar una oferta tal si se la propone el empleado?

NOTAS:

[1] Quizá una de las formas de clasificar a los emprendedores sería en “horizontales” y “verticales”, u “orientados al proceso” y “orientados al objeto”. A saber: empresarios para los que emprender, en sí e independientemente del sector, es lo que da sentido a su vida (un ejemplo sería DS), y empresarios que se han especializado en un sector, o siente debilidad por él, y, por tanto, toda su actividad se orienta a él. Quizá hay que descubrir (y fomentar de distinta manera) dos tipos de vocaciones, ya desde la escuela…

[2] Puede ser que este rasgo sea más frecuente cuando el emprendedor NO es un especialista, sino un “agregador” de talentos y capacidades que pone al servicio de una (o distintas) ideas

[3] En contraste, p. ej., las grandes corporaciones hacen profundos, extensos y costosos análisis antes de fusionarse con otra compañía o acometer grandes compras: costes, sinergias, solapes de mercados y productos, problemas de regulaciones, compatibilidad de la culturas corporativas y mil variables más. Y con razón, ya que el riesgo es mucho mayor y la viabilidad de una “marcha atrás” mucho menos clara, lógicamente.

[4] A la hora de firmar el pacto de accionistas, el nuevo socio empezó a hacer todo lo que se convino que NO se haría, lo que generó enormes problemas entre los socios.

О вечной проблеме свободы, совести… и науки

Прежде всего надо объяснить, что записи в этом блоге, написаны на русском языке, представляют собой заданиями автора как ученика русского языка. Сюжеты могут быть совсем разнообразными но в принципе другие чем сюжеты записей на испанском или на английском языке. Это вроде сегментации предметов! (В принципе, я не рассчитываю ни на какие комментарии но, конечно, Вы можете не только коментировать, а также помочь мне исправлять текст, если по какой чистой случайности попали на него!)
Тема подзаголовка – это вопрос, куда всегда будем возвращаться. Об отношениях свободы, совести и закона всегда обсуждали философы, богословы, законодатели и всякие только не было количество мудрых (а также глупых) людей. А с тех пор, как наука стала независимой дисциплиной и начала достигать общеизвестных успехов, она вошла в дискуссию по собственному праву.
Вот здесь тесис: неисчерпаемость предмета поддерживает существо человечности, постоянно заставляя нас обсуждать об этих отношениях. Если бы предмет решился окончательно, то человечество бы стало что-то другое, неизвестно каково – стадо несвободных овец или диких зверей или…
Недавно в Испании мы ещё раз натолкнулись на эту проблему: католический епископ Алкалы произнёс проповедь в Великую пятницу (вот она, совсем необработанная: http://es.gloria.tv/?media=277004; она, конечно, на испанском языке; не знаю, существуют уже технологии автоматического перевода речи :().
Я не буду объяснять содержания такой глубокомысленной (и также длинноватой) проповеди. Короче говоря, поводом новостей и последующих событий стал толкование епископа нескольких современных (но ни в каком случае новых) грехов, особенно в отношении к сексуальным поведениям (это было просто маленькой частей общей речи). А все примеры, описанные им, епископ истолковывал согласно христианскому вероучению.
Это было его должность, и поступил согласно своей повести.
Надо заметить, что доктрина была всегда такова – ничего нового было “открыто” епископом.
Во всяком случае, проповедь не понравилась союзам гомосексуалистов, которые сейчас возбуждают дело против него (http://www.aciprensa.com/noticia.php?n=36710). Можно ли в Испании противиться “гомосексуалистической” идеологии? Наверное, среди нас политическая слева всегда пользовался законами или судами (или обоими одновременно) чтобы ограничить свободу соотечественников, сопротивляющихся их мировоззрению.
Нельзя исключать возможность, что суды признают иск. Тогда, наверное, дело будет интересным: что должен делать епископ? Действовать против своей должности? (Тогда, конечно, в ней не будет никакого смысла: прежде всего, христианин – свидетель Христа).
Будем ли мы рабы законов? Не надо забывать, что большинство самых ужасных поступков нацистов и коммунистов в прошлом веке было полностью законным (это очень легко: надо просто провозгласить нужный закон, и потом действовать). Известно, что в нескольких случаях совпадают критерия законов и морали. До какой степени они должны бы совпасть? Достаточно ли, когда не будут противоречий между ними? А совсем это возможно? С какими нравами должны совпасть законы? Не все совместимы друг с другом…
Наверное, очень нам нужно вернуть обычай диалога… и отказываться от запретов. Однако, обычный человек  естественно боится свободы чужих (т. е., у которых другие мнения).
Другая мысль пришла мне в голову: при жестоких законах мы все кажемся лучшими, чем при мягких. Когда гомосексуализм был запрещён, гомосексуалисты довольствовались свободой иметь отношения с другими партнёрами как взрослые люди; другие мог иметь своё мнение и высказать его как хотели… А сейчас все должны и согласиться с их идеологиею!
Есть ещё другой вид события. Есть несколько людей, бывших гомосексуалисты, которые стали гетеросексуальными. Одни из них (например, Ричард Коэн,http://www.overcoming-x.ru/site/koen) сейчас предлагают другим помощь, чтобы они “обрели потерянную гетеросексуальную идентичность”.
Когда говорят об этом, союзы гомосексуалистов обычно бурно реагируют, что составляет значительное препятствие всяким разговором. Нельзя ли исследовать явление гомосексуализма с точки зрения науки? Что делать? Какие пределы надо поставить научным исследованиям? Нельзя только повреждать людям, или можно воспрепятствовать их, если только какой-то влиятельный коллектив сопротивляется им? Надо ли принять гомосексуализм как будто закон всемирного тяготения, и вот это всё? Можно гражданам искать помощь у других, если хотят?
Кстати: союзы гомосексуалистов заставили самый большой универмаг в Испании взять назад книгу Ричарда Коэна из магазинов (http://www.elmundo.es/elmundo/2011/12/27/cultura/1325008399.html). До какой степени можно ограничивать свободу граждан?
Пока мы очень мало фактически знаем (т. е., с точки зрения науки) о начале гомосексуализма. Нельзя манипулировать человека, но нам надо ЗНАТЬ о предмете, а не просто взять как миф мнения коллективов гомосексуалистов. Человеку всегда нужна правда. Может быть мы обнаружим (научный) способ помогать родителям детей, страдающих по этому поводу и не желающих так жить. Пока этим людям только помогают такие волонтёры, как Р. Коэн – если им это не препятствуют.
В конце концов, такие или похожие событие будут всегда оказываться. Борьба за свободу, за право действовать согласно своей совести, за право знать, никогда не кончается. А эта борьба-тренировка – удобный случай, чтобы поступать как человек, борясь за свободу слова, совести и поисков правды.

“Estar” en medios sociales: sentido común + ayuda profesional… y tiempo

Muy interesante la sesión de continuidad de IESE  (10 de abril) sobre “Los medios sociales en España. La visión de la alta dirección” (en Twitter, #IESEsm; en la página de IESE ya está publicado el informe), facilitada por el profesor Julián Villanueva, y con la particpación de tres de los miebros del consejo asesor de 2011.

Se presentaron brevemente algunos resultados del estudio llevado a cabo a través de un cuestionario (que creo significativo: algo menos de 700 respuestas válidas) y, lo más interesante:

1.- Los 10 puntos en que José Luis Orihuela resumió lo que más le llamó la atención

2.- Los 9 errores más frecuentes en la gestión de los medios sociales (Prof. J. Villanueva)

3.- Las experiencias concretas de Campofrío, Iberdrola y Tuenti

4.- Un par de ideas de Rodrigo Miranda, de Shackleton Buzz & Press (fuera de programa)

Lo recogido creo que refleja, con bastante honestidad, cuál es la situación actual: es frecuente (y comprensible) la sensación de estar un poco perdidos, de no entender el lenguaje; hay incertidumbre; algunas crisis, y experiencias positivas…

Resumo brevemente los puntos anteriores, y comento finalmente mis conclusiones.

RESUMEN EJECUTIVO (para el que no quiera gastar tiempo)

– En muchas cosas estamos aprendiendo: hay que aceptarlo así y no frustrarse porque las cosas no salgan perfectamente a la primera. Esto, por cierto, ocurre siempre que se innova. Debe ser considerado “business as usual”.

– Una nueva etiqueta de relación, comunicación, presencia… se está formando (o más bien varias: depende del medio)

La comunicación es ahora un dominio que afecta a TODA la organización: todo lo que hace está potencialmente en los medios, quiera o no, y de todo hay que hablar

Nuevas habilidades de comunicación son necesarias, para todos: no sólo RRPP o marketing, no sólo los ejecutivos

– Como siempre, los objetivos y la estrategia son lo primordial, no las herramientas. Sin embargo, hay espacio de maduración para la selección, comprensión y uso de las métricas.

– Facilidad de acceso (“cualquiera puede estar”) no significa “low cost”: hacer las cosas bien requiere dedicar los recursos necesarios.

– La maduración de la comunicación 2.0 llevará a diferentes formas de estar: más cualitativas o cuantitativas, formales o divertidas, libres o reguladas, con predominio de unas plataformas u otras…

– Igualmente, debemos esperar una mayor maduración, estructuración de funciones, especialización, definición de procesos (en la línea de lo apuntado por Rodrigo Miranda)

Lo que le llama la atención a JL Orihuela (@jlori)

1) Los ejecutivos no usuarios (36%) no se sienten capacitados y no ven retornos. Los que sí lo son dedican pocos recursos y tienen demasiadas expectativas.

2) Déficit de estrategia digital. Casi el 30% están experimentando, están porque están los demás… El 60% tiene poca experiencia en medios sociales.

3) Dificultades para MEDIR: todavía es difícil. Existe la tentación de usar parámetros tradicionales, y no es lo mismo…

4) Community managers. Algo más de la mitad de los ejecutivos los tienen, pero el 30% no sabe muy bien lo que hacen. Percepción en muchos casos de que se trata de una destreza transversal que afecta a toda la organización.

5) Mandan Facebook, los blogs y Twitter. Después, Youtube, Flickr y Tuenti.

6) El uso es para informar y conversar (lo que resulta adecuado). A continuación, entretener y finalmente, vender. La selección de plataformas por objetivos es adecuada.

7) Equilibrio entre la prescripción profesional y la social (33% – 28%)

8) Existe una disonancia entre el objetivo de mejora de la reputación online y la poca importancia de su medición [puede ser por el punto 3), arriba].

9) Uno de cada cinco ha tenido alguna crisis de comunicación en internet. Lo positivo es que la resolución directamente con los consumidores en los medios sociales funciona muy bien (74% de los casos, con un 73% de satisfacción)

10) El tamaño importa: aumento de seguidores y tráfico en la página web (75%)

Errores detectados en la gestión de los medios sociales (Prof. Villanueva)

1) No hacer nada. Curiosamente, aunque la mayoría lo considera muy importante. Muchos estuvieron pero lo dejaron por no haberlo sabido hacer bien. Otros no se sienten preparados. Clave: entender que, si la marca es importante, YA ESTÁS.

2) “Estar de forma chapucera”: casi el 40% de los que tienen página en Facebook casi no la actualizan. Si se suma a contenidos mediocres, equivale a tener una tienda física mal arreglada, descuidada… Imagen de abandono. Muy dañino.

3) Falta de alineación con comercial y marketing (si se les pregunta, cada uno ve a la otra parte como un pequeño trozo de su propia área). Existencia de dos lenguajes. No es importante para la alta dirección.

4) Falta aprender a trabajar transversalmente: TI, servicio al cliente, comunicación… Asumir que al cliente le da igual la organización de la compañía, y se quejará igualmente.

5) Se exigen muchos objetivos. En el cuestionario, se pide todo, claro, pero, ¿se tiene claro por qué estamos? Estar para todo puede ser equivalente a no estar para nada. Foco.

6) Confundir la facilidad de acceso a los medios sociales con un coste bajo. El 63% quiere ganar notoriedad, pero eso no es fácil ni barato. Lo clientes NO quieren ser amigos. Además, hay mucho ruido – precisamente porque entrar es fácil –. Es difícil lograr “share of mind”. Se sobreestima el impacto y la facilidad para llegar a los clientes.

7) Como consecuencia de lo anterior, se ponen menos medios de los necesarios: presupuestos raquíticos. El 90% dedica a online menos del 50% del presupuesto y, del online, menos del 10% se invierte en medios sociales. El resultado es que hay mucha mediocridad en lo que se hace: nadie está ni entusiasmado ni desesperado…

8) Cada uno entiende a su manera el papel del community manager. Asunto importante, porque se puede esperar un papel decisivo en la estrategia de comunicación de la compañía de gente con muy poca experiencia, p. ej.

9) Se dice que se quiere escuchar al cliente, pero luego no se mide la reputación online.

Luego, tuvimos las experiencias y percepciones de tres de los participantes:

Jaime Lobera. Director de marketing de Campofrío.

Él mismo indica que fue convencido por A. Gallo cinco años atrás. “Los consumidores nos bajan de la nube cada día, pero sí hemos aprendido a escuchar lo que dicen”. Dedican mucho tiempo a escuchar, y menos al resto de cosas (esto se me antoja muy sensato: es lo menos arriesgado y lo que te aporta más valor).

Como persona de marketing, a él le parecía que era una gran oportunidad contar con herramientas que te permitieran escuchar directamente, sin intermediarios, a un coste tan bajo, y con una fiabilidad tan grande (“de forma salvajemente sincera”) a los usuarios. Posteriormente las incorporaron a sus procesos de marketing y comunicación.

Con respecto algunas métricas como los números de fans y followers, es un tanto escéptico para el caso de Campofrío: a él eso de los “amigos del chopped” le suena raro. “No queremos ser amigos de los amigos del chopped; ¡son gente muy rara!”

Desconfía de cosas que no son lógicas ni naturales. Entiende también que un gran número de visitas a webs (como la suya, básicamente informativa) más bien aburridas tampoco pueden ser un objetivo. Su rol es informar.

Por último, mencionó la convergencia  online/offline: intentan ser consistentes, buscan coherencia. Tienen resultados y alguna sorpresa. En general, les ayuda mucho. Algunas cosas que han hecho sí han generado bastante ruido Twitter, lo que les permite tomar el pulso de la calle: en cuestión de minutos u horas puedes tener mucha información.

Luis Gómez, director de Marca y de Responsabilidad Corporativa de Iberdrola

Fue la exposición más densa en contenido y, personalmente, la que encuentro más valiosa – precisamente por tratarse de una empresa que nunca va a estar en el territorio de las “love marks” (eso ya lo he comentado un par de veces), y representa, probablemente, a la mayor parte de los negocios.

En el caso de Iberdrola, hay una corporación única que controla todo lo que se hace mundialmente (a nivel comercial y de comunicación corporativa). Problema: no hay UNA, sino  muchas reputaciones. Al menos, tantas como “stakeholders” (no son iguales los puntos de vista del accionista del empleado, de las autoridades locales, de los proveedores, del regulador, de los socios… todos hablan).

Para Gómez:

1) Hay oportunidades: NO hay falta de publicidad, sino déficit de comunicación. Grandes posibilidades de mejorar.

2) La comunicación unidireccional se hace bien, pero no así la bidireccional (y menos, en tiempo real)

3) El mundo de la electricidad es muy complejo. Muchos temas (incidencias) son muy personales (de ahí que se terminen resolviendo en mensajes privados, etc.)

4) Ya se hablaba de Iberdrola: estaban ahí los clientes, hablaban de ellos en blogs, en Facebook. Eso sí, hay que dimensionarlo, categorizar, clasificar, evaluar...

Tuvieron la idea de aprovechar la junta de accionistas para lanzarse en RRSS (Twitter, Slideshare, Youtube…), pero tuvieron que vencer un sinfín de dificultades (el negocio eléctrico está muy fuertemente regulado, y todas las compañías cotizadas – especialmente si estás en todos los mercados de valores importantes – están sujetas a innumerables restricciones en cuanto a lo que pueden comunicar, a quién, por qué canales y cuándo…) Tenían que ir con los abogados por delante, en tiempo real… Todas las presentaciones debían ir (actualizándose, incluso) con todas las salvaguardas y advertencias legales…

Al final les autorizaron a transmitir por Youtube la junta (primera de su clase en España).

Tiene un blog de información corporativa de Iberdrola (probablemente esto es relativamente sencillo de gobernar), y sacaron también una página FB, aprovechando para agregar todo lo que había en FB por todo el mundo…

Automáticamente, empezaron a preguntarles  muchas cuestiones del área comercial, y tuvieron que sacar una cuenta Twitter para gestionarlo (con la mayoría resuelto privadamente). A los usuarios, tener pruebas por escrito de las comunicaciones, un vehículo gratuito y rápido, les gustaba.

Lo usan mucho, p. ej., para informar de posibles problemas en zonas que se conoce que son de riesgo en su negocio (por tornados, etc.), cuestiones específicas de parques eólicos y similares. Están haciendo ya muchas cosas.

En lo que se refiere a la medición, NO buscan un ROI, sino cumplir objetivos concretos. No persiguen tener muchos seguidores, p. ej., sino ver qué preguntas hay, dar una visión de lo que se comenta…

Esto sí lo controlan muy de cerca: salen todos los días en los medios, y trabajan mucho todo lo que es riesgo reputacional. Entienden que siempre va a estar ahí, que es algo que hay que aceptar, y se trata de que, en caso de que estalle, sea lo mínimo.

Visión doble: las crisis son fácilmente comunicables, pero la reputación es lo que queda… Si el Reputation Institute te baja un punto, recuperarlo es carísimo.

En resumen, su enfoque es muy cualitativo (aunque a mí me parece inteligente y práctico). ¿Quizá empezamos a ver una segmentación de uso especializado según la “sociabilidad”, “lovabilidad” del negocio, su grado de regulación…?

Sebastián Muriel, VP Corporate Affairs Tuenti.

Tuenti tiene clarísimo que los SM nacen para la comunicación entre personas, no con las marcas. Poco a poco, con el aumento del uso, parece que esto se olvida…

Muchos creen que no se habla de ellos (cuestión que se repite: que tú no escuches no hace que los demás no hablen, y otros les oigan…)

El tiempo medio de uso de Tuenti es muy superior al de otros, y esto está relacionado con el ruido que percibe el usuario. El engagement depende de lo útil que resulta la red.

Dado que se trata de sitios donde la gente habla con la gente, quien quiera tener impacto ha de tener una conversación muy diferente de la de otros medios. No se puede “colgar” lo mismo en todas las RRSS (¡ojo a los CM!).

Para que te hagan caso, con tanta gente ahí, hay que ser muy diferente: CREATIVIDAD. Él propone un enfoque más cualitativo, y ve interesante un panorama de un posible choque del enfoque basado en métricas y otra más cualitativo.

La adaptación al usuario es crucial: quienes usan adecuadamente Tuenti llegan mucho mejor a sus usuarios… “Esta gente no es sólo que esté en otros medios: es que ni Twitter lo leen igual que nosotros”.

Por último, llama la atención sobre la proliferación de herramientas, que están removiendo el panorama y haciendo que el segundo de atención esté muy caro.

Mensajes: Seleccionar. Tener clara la estrategia y los objetivos.

Por otra parte, los usuarios más jóvenes saltan constantemente de plataforma, y éstas surgen cada poco. “La única métrica real es el tiempo que pasa el usuario en las RRSS”, y pone el ejemplo de Whatsapp.

Tuenti prevé una conversación centrada en la gente más importante para cada uno, sin ruido inútil, móvil. Por tanto, habrá que plantear cosas en dispositivos totalmente diferentes… Ahí hay que ser muy ágiles para reaccionar.

“Si todo está controlado, es que no vamos lo bastante rápido…”

… y del turno de debate/preguntas.

Me quedaré aquí con las conclusiones fundamentales:

– Los medios sociales te permiten saber inmediatamente cómo “respira” el público, comprobar si el sentimiento es positivo e INCORPORAR EL POSICIONAMIENTO a los productos

Las reacciones en la red son mucho más intensas que en otros medios: más información (menos espacio para la interpretación)

– Hay muchísimas herramientas gratuitas para escuchar y medir. La barrera de entrada está en la pereza… o los prejuicios. Las agencias te pueden ayudar: la inversión merece la pena.

– No obsesionarse con “estar” (si Tuenti no es adecuado, no hay por qué estar): se debe ser coherente con la estrategia, tener claro si se trata de parte importante de los objetivos y, en caso afirmativo, dedicar los recursos necesarios. Objetivos, no herramientas.

– Hay casos en que los medios sociales pueden servir, ante todo, para informar e instruir al público. En compañías cotizadas, p. ej., la comunicación te viene dada.

– Hay que escuchar, monitorizar todo lo que se pueda, pero hay que aceptar que no se puede controlar todo

– El CM como habilidad transversal: ahora mismo hay una necesidad puntual de una competencia escasa, pero eso pasará, y todos deberemos aplicarla diariamente. Todos seremos “community managers” (aunque otros piensan que se trata de perfiles muy diferentes del de marketing y comunicación tradicional)

A mí me parecieron interesantes un par de reflexiones de Rodrigo Miranda, de Shackleton:

– El posible rol de las agencias digitales de comunicación en formar, ayudar a las empresas a “digitalizarse”, a familiarizarse con el mundo de la comunicación 2.0, a construir sus organizaciones internas. En resumen, promover la profesionalización, hacer una disciplina de la persencia en medios sociales.

– En el caso de Shackleton, ellos tienen grupos separados, especializados, para las diferentes funciones: monitorizar, para saber lo que se dice en los distintos medios, análisis del sentimiento y extracción de métricas pertinentes y, por último, optimización y posicionamiento (p. ej., SEO: para aparecer en las primeras posiciones con las noticias, opiniones, etc. más interesantes para la compañía). Operaciones susceptibles de un enfoque ingenieril.

CONSECUENCIAS Y REFLEXIONES:

– Cuando decimos que la comunicación 2.0 es otra cosa, entre otras cosas, lo es para TODOS. En particular, mucha gente que antes NO estaba expuesta a medios tradicionales (prensa, radio, TV, etc.), ahora puede estarlo en medios sociales, y con muchísima visibilidad. P. ej., agentes de atención al cliente (a lo mejor antes sólo visibles para el que llamaba), desarrolladores de producto, diseñadores…

El caso de los empleados es muy interesante porque pueden dar gran credibilidad ante el público, por una parte, pero son difíciles de engañar (y, previsiblemente, sólo van a funcionar bien cuando voluntaria y espontáneamente quieran estar ahí – no va a bastar con el temor a perder el puesto de trabajo para moverles a contribuir… -) Nótese que este tipo de comunicación que antes, quizá, tal vez tenían sólo con amigos y familiares cercanos (que venían a ser “privilegiados” por su relación con estas “gargantas profundas”), ahora pueden tenerlas con TODOS los clientes (y proveedores, socios….)

Puede que las compañías deban ponerse de acuerdo con sus empleados para que cada cual pueda participar de acuerdo con (a) sus propias capacidades [a unos se les darán unos medios mejor que otros] y habilidades de comunicación (b) la adecuación del medio para el trabajo [para algunas cosas serán más adecuados los blogs, para otros Twitter o Facebook] (c) las prioridades de comunicación y servicio.

– Esto hace que la formación, la adquisición de habilidades de comunicación en este nuevo entorno no sea cosa sólo del CEO (con su blog, su Twitter y lo que se quiera), de PR, de marketing… Ahora todo el mundo, empezando por las organizaciones de soporte, el área de IT, etc. VA A TENER  QUE ESTAR.

Realmente, dentro de una compañía hay muchos papeles diferentes, y no es razonable pensar que un CM pueda hablar igual de inversiones, de estrategia de producto, de posibles problemas con tal  o cual producto…: hay que poder hablar de todo lo que afecta a la compañía, no sólo de lo que marketing o RRPP corporativas quieran hablar.

– Hablamos de la necesidad de ir adquiriendo una nueva etiqueta: durante miles de años el ser humano ha adaptado sus normas de cortesía, su presencia ante los demás al entorno inmediato, cercano. Inicialmente, oral, y luego extrapolado a la comunicación escrita personal (correspondencia), y posteriormente, masiva (pero unidireccional y desde pocos medios).

Ahora, nuestro “entorno cercano” es virtualmente todo el mundo. Y no sólo eso: lo que decimos queda registrado, lo que tiene una importancia fundamental. Todo esto nos está llevando a ir descubriendo poco a poco unos nuevos modales, que debemos observar.

– El hecho de que en plataformas diferentes los usos consagrados sean tan diferentes (pensemos, p. ej., en el caso de Twitter, donde se ha creado espontáneamente toda una etiqueta, un estilo de comunicación muy específico) va a llevar a la necesidad de adaptar los contenidos para cada una de ellas: en tono, frecuencia, densidad… Seguramente no todo el mundo podrá hacer de todo.

– Esto va a hacer la estrategia de comunicación mucho más compleja.

– Igualmente se complica la tarea de hacer seguimiento de medios. El “clipping” de prensa va a ser otra cosa: no basta con vigilar a un puñado (todo lo amplio que se quiera, pero limitado) de medios, sino que hay cientos de millones de personas que pueden hablar potencialmente de ti…

– Un enfoque científico y bien estructurado, como el que indica R. Miranda, puede ser clave, y representar un estadio de madurez que las compañías han de alcanzar cuanto antes. Las agencias especializadas pueden ayudar de múltiples maneras: conocen los puntos calientes, las herramientas adecuadas, las etiquetas de cada medio, qué se puede medir…

– En lo que se refiere a la monitorización hay, al menos, dos dimensiones:

(1) Conocer todos los medios sociales donde puede estar la “masa” (Facebook, Twitter, etc.), que puede ser donde más pueden aportar los especialistas actuales en medios sociales e internet

(2) Conocer dónde están los “caladeros” de opinión especializada, sectorial, con un peso más importante para los especialistas, analistas de tu mercado o industria (más cualitativo, pero igualmente importante: aquí es donde los especialistas de cada sector se moverán mejor, ya que puede tratarse de foros o páginas de nicho que no se posicionen muy bien en buscadores, o que ni siquiera sean indexados – acceso restringido, p. ej. -)

– La estrategia, en su conjunto, debe ser también más consciente, más estructurada (si no lo es más es porque aún estamos aprendiendo). Hay que marcar objetivos y priorizar, saber qué vamos a medir y por qué (hay que saber qué significan las métricas), elegir los mix de medios sociales adecuados para cada cosa, definir el contenido y todo de la comunicación, a quién nos dirigimos y para qué…

And is this counteroffer a good or a bad idea?

I just had an interesting experience with Movistar a couple of days ago. It seems simple, but I would like to note down a couple of thoughts.

BACKGROUND

I had decided some time ago to cancel the contract for the 3G mobile dongle I had with them. Why? I very seldom use it and, truth be said, in the places where you DO need it, the quality of the connection is really poor and the download speed is simply unacceptable (I had never before seen speeds in the range of 1 Kb/s – and maybe the thing was rounding up the figure, by the way!)

Of course I did not want to pay for the lock-in (the dongle was subsidized, so you have a binding period), therefore I waited till the lock-in expiration date.

SO…

I first tried the web, of course but when I got to the line information – oops! It was not working (it might have worked out that way by design – I mean, I was logged in, so they could probably check all previous contact history and ‘subtly’ redirect me to the call center).

So, I called. After the first agent identified me and learnt that I wanted to cancel the line, she put me through to the cancellations department. This was almost immediate.

WHAT MOVISTAR DID…

After re-confirming my identity, the second agent asked whether I had ADSL with them (which I do) and, after checking the fixed line number and confirming that I was ‘eligible’, the agent pretty straightforwardly (read: immediately) offered me to keep the dongle at no cost for as long as I kept the ADSL service, with a reduction to 100 MB of the maximum speed [1].

The idea (well, the official selling message) is that, when you are not at home, you keep some connectivity with you (this is no breakthrough: for instance, many years ago operators started to apply to your outgoing mobile costs the same rates that applied to calls made from home, e. g., flat rates for domestic calls, if you were home – well, actually, close enough, of course: this is based on multilateration and/or other alternative techniques, although multilateration is less intrusive).

SOME REFLECTIONS:

– Apparently, this is something that happens a lot, and Movistar prepared the process some time ago (no improvisation on the side of the agent, I can tell you!). Important:

  • You sense that they appreciate your time (at least in my case): she was really diligent!
  • They have immediate access to all information and checks needed. This is especially important when the customer’s initial mood is bad and you want to win him back!

– The script and communication is well crafted and delivered: you get immediate confirmation that you will have no costs (this is what you wanted!) and then they right away explain the benefits. Straightforward and to the point. Very important: you do not get the impression of careless folks sticking to a script (though, of course, there is one behind). Maybe one of the first evidences of the effectiveness of moving some customer care activities back from offshore locations?

–  It is good for me, as a customer: I keep some extra connectivity at zero cost…

– … or maybe simply not bad: prices give information about the value of goods & services. They would probably got some had they priced it at, say, 0.5€ month. My guess is that they know that any non-zero price would be a non-starter [2] and do not want any bargaining… It’s not worth the cost – not even of the CC agent’s time [3].

– Maybe avoiding discussions on price altogether is a good way to go down the price squeeze path. Thus far, Movistar has been quite good at maintaining very sound margins, despite the increasing concurrence.

– Probably the most important thing from a customer satisfaction perspective is that it creates a positive experience of the relationship, whereas they started from a negative mood (I perceived that the service was not worth the money). +1.

– Would not you like to know how ‘eligibility’ is established? I would probably start by calculating it simply based on client baseline margin (ADSL, other mobile lines), the lost profit (of not charging by the dongle), and the cost of acquiring/regaining a customer (which I believe only goes down when, as in the case of a relative of mine, you already went pretty much through all operators in the market… or had an even worse experience with your new operator [3])

– It may help Movistar lock me in the ADSL (but not much, since I was willing to drop it altogether), and somehow help ‘fend’ me from competitors coming it via mobile GSM offers

– They keep the number (because I am not asking for a portability: this would have been, by the way, much more of a hassle for them)

–  It also helps them with other general metrics which market & financial analysts track and use to value companies & assess their performance, strategy, etc. (total number of lines, etc.)

– From a network resources utilization perspective, this means nothing for them (assuming the device works, you eat up the 100 MB quite quickly, and then you are probably served on a best-effort basis)

– They seem to be using quite effectively the fact that, for the most part (if not all) the network infrastructure used by ADSL is already amortized

– I would love to have some insights as to the internal calculations performed by the company, and the algorithms used to figure out profitability of ALL commercial actions!

– Both mobile and ADSL are segments where Movistar is seriously challenged by other operators, so these measures probably generate some synergies and help the company in defending BOTH

– It is going to be increasingly difficult for pure play mobile operators to compete at a global level. My guess is that the big players will be those with all network types (including FTTH) , offering TV, video, fixed & mobile internet & other data services.

WHICH ISSUES MAY BE AT STAKE HERE?

– Movistar’s need to cut ADSL market share erosion as much as possible while fiber customer acquisitions take up (Movistar would like to move all ADSL customers to fiber, of course, but pure-play ONO and others also want to take them)

– The fight for mobile market share

– Reduction of retention costs

– Leveraging existing technology & capabilities (OSS & BSS systems) to quickly respond to market pressures…

-…

NOTES:

[1] The typical contract gives you a certain amount of data (I had formerly 500 MB/month) that you can download at maximum speed (a few MB/s – the actual figure can vary a lot, of course). After you have downloaded it, the speed simply drops to what is probably a useless one for all practical purposes.

[2] Maybe the agent had some earlier info about my intention: I had called some time ago, but did not cancel at that time due to the lock-in penalty I would have had to pay. As for service value for the customer: you can get some interesting information by combining how much I do NOT want to pay for cancellation and how much I am willing to pay as part of the normal service (till the right moment comes to do away with it). Now, I suspect that some of these decisions are sort of ‘principle-based’, not necessarily the result of cold calculation, e. g., “They’re not going to make a profit out of my dissatisfaction!”

[3] By the way, accurately calculating individual product profitability (e. g., ADSL Internet, Imagenio, mobile line, etc.) vs. package profitability and how you create or destroy value has always been important, of course. Maybe we should start attaching specific value to the dependencies or connections between the items, and not the individual products?

[4] I do not know to what extent the phenomenon has been analyzed, but I am pretty sure that whenever you create a bad experience with a new customer (e. g., after a porting) you automatically reduce the cost for winning back the customer for the FORMER operator. This probably needs some statistical analyses, but it could give you an edge if you can somehow track/monitor former customers’ dissatisfaction (e. g., scanning social media)

Is it just me, or is this really poor sales?? A telecom service (?) example.

I have to ask, because I cannot believe what I am experiencing already weeks & weeks on end. Maybe I am missing something?

Of course this is a personal example, but I doubt it is exceptional (by the way, I learnt through some friends about another – far more strikingly surprising – example of continued poor customer care, but I need to get some of the facts straight before commenting). It looks like some companies forgot about the basics of traditional (‘1.0’) communication even before moving to 2.0 communications… Quite intriguing.

NB: Here I will just comment from the point of view of a customer (though, of course, many of the questions pointed out will be influenced by my professional experience).

The thing is simple: every week (or every other week, at the most) a contact center agent calls home on behalf of a well-known telecom service provider (let’s call them ДЖ.) in order to sell something and/or ask to shift service (i. e., to them). This could not be worse for ДЖ. if a competitor was calling pretending to be them in order to undermine their credibility: although we have repeatedly asked them NOT to call us again, they continue to do it all the time, over and over again.

OFF-TOPIC

By the way, these are some impressions I have developed over many years of interaction with CC representatives of telecom companies. You may not be surprised:

1) The CC Reps (all of them, shift-in, shift-out) do not really care a sh…

2) Neither cares whoever is operating the ‘service’ (ehem!)

3) There is no chance that any of them really understands the issues at hand. I cannot recall a single occasion when I could discuss anything really important for the service with a CC person (only with the engineers on the third level of support or beyond – by the way, there are some really smart folks down there).

4) The company is not, and will not be, taking any steps to fix that. It is probably debatable whether this is because of the pressure to reduce costs (that would not allow them to dedicate knowledgeable folks to service residential customers) or lack of a better approach to service that would allow telecom companies to leverage their scarce and valuable engineers or experts.

5) The company for which the service is operated does not have a clue of what the heck they are doing at the CC!

(I am more than interested & willing to admit all counterexamples here).

My guess is that they do know all this is happening, and this speaks volumes about the real importance attached to customer care by the companies when compared to ‘the real stuff’: of course it is far more important to keep costs low by using unqualified, high-attrition, non value-adding personnel than really having a meaningful interaction with the prospect or customer. Now, the same companies are more than willing to pay pretty decent salaries to community managers, apparently not realizing that the corporate image needs to be consistent across all channels in order to be credible.

But this is not the subject now – again, a digression! (But you are nevertheless welcome to comment, of course!)

I came up with a few thoughts & questions on this particular case:

  • First, it is really a shame that service providers do NOT analyze and get actionable feedback from conversations with customers. So, you are told by the IVR machine that conversations may be recorded, say, ‘to ensure the quality of service’ or something to that effect, but the reality seems to suggest that this is probably more a way to intimidate the CC Reps (so they avoid all malpractices and violations of professional codes) and/or a legal caveat, and that nothing ever gets really done.
  • Are companies dropping attention on traditional (‘1.0’) communications and focusing only on their Facebook pages, forums, Twitter accounts, blogs…? If 1.0 communication is not relevant anymore, what about dropping it altogether? That would (a) Save money (b) Eliminate inconsistencies (c) Increase chances of engaging frustrated prospects
  • Of course (well, should it necessarily be so? Refer to the off-topic above, and the note below), the CC Rep has no option but to stick to the script (*) (s)he is given, but there are some questions:
  1. Does nobody ever review the results of the calls? Certainly there is a track saying that my number has been contacted (literally) dozens of times, you have the data on the agent, dates & times, duration… Why pester, for God’s sake? If they still want to keep trying, should not they test at least a different approach? What about segmenting targets based on attempts made, as well? Is anybody tracking the costs per customer incurred? [1]
  2. Has the outsourcer of the CC service figured out a way to cheat the telecom company while theoretically sticking to the terms of the contract and SLA? [2]
  3. Are there some perverse, ill-crafted incentives in the compensation scheme and/or SLA? [3]
  4. Are they missing the tools to analyze automatically the recorded calls and figure out key words indicating deep dissatisfaction?? (a bit difficult to believe, but… )
  5. Do companies believe that if you are not a customer yet – then your dissatisfaction does not count? (How do they then think you are ever going to become one, for God’s sake?!). The customer status comes and goes, mind you!
  6. Maybe companies need an independent, real-time tool analyzing customer sentiment while on the phone – also based on voice pitch & intonation. It seems that technology has some challenges – see it here, for instance… I think you can at least DETECT issues, count events – and then go do some sampling and investigation. Do companies NOT realize that you can definitely burn a prospect in a matter of SECONDS??
  7. If companies believe that channels are isolated (whih I doubt), they are deeply wrong. Your communication has to be coherent; the guy in charge of customer satisfaction needs to be closely attuned to corporate communication (and the other way round). Otherwise, for instance, real CC experiences of customers will leak and do leak) into the web, Facebook pages, forums, etc. People, by the way, increasingly tend to spend way more time there than on the phone with companies (or, well, with anybody). A company has to have a (ONE) personality… not many (this is weird, isn’t it?).

Certainly, customer contact center technologies, management & operations are a fairly mature industry, and so is business intelligence. As companies, we have now all kinds of possibilities at our disposal (including virtually unlimited disk space and brute force processing capabilities [4]) and yet, as customers, we are anything but impressed by the results. What is happening here?

Some ideas for later consideration:

0.- All information collected by all company-managed channels (web pages, company forums, chat, call center) has to be used and exploited. Currently there is no technical restriction forcing us to choose or sample. Not at certain levels, at least. Not at the CC level, for sure. Do I own and manage all information, or is the outsourcer ‘preprocessing’ it without my full understanding of the procedures?

1.- As a company, I would need to have some tool conducting a preliminary, basic analysis of ALL contacts with customers (and, maybe, independently of the outsourcer), filtering & classifying them based on potential insight. I may have to record all conversations and create transcripts for them, and then use text-processing capabilities (these I can already use in email, chat, web pages, etc.)

2.- Then, I need to have some customer care experts look (at least) into the most meaningful, information-rich ones. I have to make sure that all insight gained is acted on. I need to have metrics on that, consolidated data, the possibility of auditing EVERY SINGLE contact and tracking actions on them.

3.- Maybe our algorithms are working poorly, are not dependable. Should we conduct some audits of data and analyses by human experts in order to check if we reach similar conclusions?

4.- Some specific, targeted actions on concrete individuals may take as a long way towards improving customer satisfaction, not only on the specific customer, but also with other prospects: a real example is far more effective than all quality certificates, public commitments to quality, etc. Maybe we have to pick up a number of customers of different profiles, in different places, and make sure that we fix ALL their outstanding issues with us. There are some potential benefits:

  • We may gain a lot of insight into both client needs and wishes and our internal operations and their shortcomings (especially where different areas would need to figure out new ways to cooperate)
  • We may generate some good reactions in the social media
  • We may come up with a better understanding of the cost of doing business, improvements in the way we conduct relationships, ideas for automating actions known to work, etc.
  • We may realize that we are missing information and that we need to put in place additional measures to capture it.
  • We may also encounter some hard nuts to crack. Maybe there are a number of things where we cannot fix the problem. This may end up being a communication/education issue (or opportunity). BUT IF YOU KNOW, YOU ALREADY MADE PROGRESS.

5.- Customer satisfaction is neither a vertical or horizontal process, but maybe something to be seen as a mesh. Any area of the company may be involved in creating or destroying customer satisfaction. If a new platform deployment for voice over IP or rich multimedia delivery is creating issues, or making customer migration tricky, customer care needs to know. What is more, the customer satisfaction responsible needs to be aware IN ADVANCE of potential risks. Are the organizations processes taking care of that? Probably, not well enough – this is an interfacing issue, after all.

Similarly, if there are issues with charges, discounts, packages, offerings… not being properly applied, if collections is having issues, if we are applying changes of any kind (albeit for regulatory reasons – not my fault!), we have to know… Of course this may mean that the organization requires some changes, in order to have properly allocated accountability, create incentives for cooperation, make sure that the necessary information is timely shared, etc.

6.- What is preventing the organization from making sure that ALL people contacting a customer and/or dealing with his issues share the information and simply behave in a way as if it were JUST ONE person doing the work over shifts & relays? (I do not think it is me: it seems to happen to everybody, regardless of market & operator). Is it somehow related to responsibility allocation and traceability of actions in the contact center?

7.- Social media (and any other media not under the control of the organization) is another huge area of concern. There are all reasons why service companies should devote at least as much attention to them as the best in class worldwide (e. g., this list – but there may be others). Starbucks, Real Madrid, Zappos, Coca-Cola, Gatorade and others provide beautiful insights [5]. Also Movistar is starting to do some good things in terms of customer care in social media. Tools such as Swotti can help us a lot (with, of course, continuing work in preparing the categories, identifying key words… and lots of tracking) in figuring out what does our reputation look like out there…

In summary, we need to put a deliberate, conscious effort in place to KNOW what is being said, what issues are there, what measures we should adopt… and then, of course, take them and track results in a systematic way.

By the way, if our communication is better and customers perceive that we care, no matter if the service is equally bad from a technical point of view (network coverage, QoS – call drops, network congestion, etc.), they will be happier (this is perfectly and soundly human, mind you).

7.- By the way, we need to leverage experiences of our colleagues in other markets. Have others come across similar issues and solved them? What measures have they put in place, and how did they work out?

8.- Definitely, the client organization needs to know what is going in the CC. One of the issues with outsourced services (especially if they seem to be running well) is that, in the long run, it is difficult for the client organization not to ‘relax’ and, as a result, take distance from operations (the result is that you do not understand them as deeply as you used to). How to deal with that is an interesting issue (initially, concerns used to revolve around the possibility that the outsourcer should hid information from the client or not facilitate service transitions).

9.- I believe that all the tools are there. I suspect that service providers are well aware of what is going on. I think there are conscious decisions behind what we experience… but it is not politically correct to explain it😦.

NOTES:

(*) Scripts in call centers direct the activity of agents in order to ensure that they do what they are suppoosed to do, ask the right questions depending on the situation, etc. Of course, the lower the qualification, skills and business acumen of agent, the more important they become. But, mind you, Zappos does not use them!

[1] Well, maybe the company is really clever and has some insight into customer behavior according to which, in a high percentage of cases, people treated that way do not really care, and such a practice does not negatively impact their chances of becoming a customer. Although I personally have difficulties understanding this, hey, there might be some deeply scientific, in-depth analyses justifying such practice: a case where the point of view of a particular customer may have to be obviated.

In any case: let us imagine that the service contract is based on some sort of flat rate. Even in that case the calls made to a specific prospect imply a cost that should be allocated to (the effort made targeting) him: this goes to your SAC. And performance (e. g., number of prospects converted) also reflects that number. So, hey, maybe the prospect base is already squeezed, and the service does not really make sense…

[2] Imagine that the compensation is (at least, partially) based on number of calls made. Making many unproductive calls may be attractive for the operator of the CC (little time spent on the phone = more calls), unless the client company has a decent method for analyzing data and making sure that targets make sense.

[3] This is, by the way, one of my favorite topics: the real core on running organizations, if you think carefully about it. Creating a suitable incentive is not just a really difficult thing to do properly: it is, above all, an extremely tricky thing to monitor, analyze, measure and reformulate. It is, in very many cases, counterproductive – but we know that they are the key for human performance, so we keep trying. Maybe an idea to launch a series of entries based on practical cases – more fun and useful than any theory!

[4] Here ‘brute force’ simple means automated processing, without human supervision or interpretation of results. I do believe that, no matter how many semantic analyses your AI engine conducts, you better have some smart humans sampling conversations and digging into them (if only to improve the engine’s set of rules)

[5] True, some of them are love marks, so, of course, the relationship with their customers is not comparable, and delivering a pure service is a different thing. Still, there are many practices that are applicable.

Emprender en España: el interesante y curioso ejemplo de Silvia Calles

Creativa, autónoma y emprendedora de una pieza:  he aquí un caso del que se pueden sacar muchas cosas sin que, hasta donde entiendo, ni se necesiten sofisticadas tecnologías ni capital riesgo… ni escala mundial. Comentaré aquí unas cuantas impresiones y reflexiones sobre la presentación de esta “ilustradora sobre ropa”.

Sorprendentemente (esto es, para mí), fue en una sesión [1] organizada por ESIC y la revista Capital bajo el lema “Emprender creando y crear emprendiendo” (el pasado 21 de marzo; es de esperar que en unos días los alumni de ESIC pueden acceder a la sesión completa en Eriete), celebrada en el campus de Pozuelo de Alarcón, donde nos explicó su caso. Confieso que no pensaba que un negocio como el de Silvia cayese bajo el radar de estas organizaciones, y me alegro de estar equivocado.

Hay que decir que la conferencia estaba plenamente engranada en el número en curso de Capital, dedicado íntegramente al emprendimiento, sobre el que quieren trasmitir ciertas ideas clave… y creo que el caso de Silvia está muy bien traído. P. ej.:

  • Se trata de una necesidad perentoria para España (probablemente vamos a los 6M de parados en 2012). Para otros modelos de emprendimiento puede ser más lento arrancar (imaginemos si para España queremos adoptar medidas que nos acerquen al modelo israelí que comenté hace poco).
  • La clave está en la escuela, en la formación desde pequeños, en la imagen que se forma del emprendedor, del trabajador que crea su puesto de trabajo (este asunto salió repetidamente la entrada citada arriba). Esperemos que estas iniciativas para educar en el espíritu emprendedor se generalicen.
  • ¿Por qué en otros países sí y en España no? (para algunos modelos… De nuevo, ver la entrada citada arriba)
  • Criterio propio: “Te dirán que estás loco, pero tú, sigue”
  • El riesgo y su aceptación

Espero que se verá claramente cómo este ejemplo pude ser una referencia muy útil y darles ideas a una gran cantidad de personas en España, que trabajan solas, quieren ganarse la vida con lo que les gusta, pero necesitan llegar a su público y organizarse el tiempo (entre otras cosas, para compatibilizar la producción con la venta: mientras vendes no produces, y viceversa).

Perfil en dos palabras:

Silvia Calles es ilustradora y diseñadora, está en el mundo de la moda y se comunica con dibujos (hay mucha información proporcionada por ella misma en su bitácora y se le puede seguir en Twitter como @silvicalles, aunque es relativamente nueva, así como en Facebook.

Visión

“Idea más pasión (más formación) = trabajo”. Ella ha hecho de su pasión su trabajo. Se ha dicho muchas veces, pero no está de más repetirlo: fundir pasión, formación y trabajo es importante porque

  1. Sabrás mucho de ello, porque te interesa y le dedicarás mucho tiempo – tu vida. En su caso, quería dibujar, y su idea fue usar las colecciones de ropa como lienzos (que, además, serán “publicidad exterior”)
  2. Disfrutarás de él, porque es lo que más te gusta hacer. Serás feliz.
  3. Tener que dedicarles muchas horas, cuando suceda (que siempre termina ocurriendo) deja de ser un problema. Tu trabajo es también tu hobby.
  4. Comunicarás y venderás con mucha mayor convicción… y credibilidad. No te costará hablar de lo que te gusta y no tendrás miedo a mostrar lo que haces.
  5. De forma “natural” la experiencia te permite evitar meteduras de pata, y te ahorra trabajo. Ella, p. ej., tenía la experiencia de operar un negocio propio desde los 18 años (entonces, un bar).
  6. … (el lector con una vocación clara encontrará otras con que continuar su lista)

Dónde está

Desde hace dos años es copropietaria, con dos amigas/socias de la tienda La Antigua . Esto tiene sentido en varios aspectos:

  1. Las tres buscaban un espacio en que mostrar y vender sus producciones: importante en productos físicos, en que la textura, el brillo, el vuelo, etc. no siempre se aprecian bien en el mundo visual, y también para poder encontrarse con los clientes cara a cara.
  2. Abren 11h al día, seis días a la semana. Siendo tres, cada una sólo dedica dos días a atender la tienda (1/3 de su tiempo), a las tareas menos glamurosas, a la caja, etc., y ello les deja mucho tiempo para dibujar, buscar materiales y otras tareas de vlor añadido, a la vez que ofrecen un horario muy amplio a sus clientes.
  3. Reparto de los costes asociados al local y aprovechamiento máximo (costes marginales cero)

Por otra parte, esto tiene también sus inconvenientes, y necesitas vigilar otros aspectos. P. ej.:

  1. Con 1/3 de tienda para cada una, el espacio físico no es suficiente. Además, este mundo tiene “cuatro meses horribles de ventas, entre rebajas y temporada baja”.
  2. Es fundamental que tengas una gran relación y afinidad con quienes compartes el espacio (y que el 66% del tiempo son tus vendedoras)

Desde el punto de vista de modelo de negocio

Hay muchas ideas aprovechables por creativos y artesanos, desde luego:

  1. Ella trabaja esencialmente sola, lo que le da un control total sobre todo el proceso. Tiene el problema de la falta de escalabilidad, pero, como señalaba S. Blank en post al que me referí anteriormente, es un modelo de emprendimiento perfectamente viable y que tiene sentido: se corresponde con sus objetivos vitales. Lo importante de la estrategia no es que replique otra que funcione, sino que sea coherente.
  2. Fundamento: Trasladar dibujos a la tela, hacer colecciones cortas, y piezas especiales.
  3. Venta directa, sin intermediarios, control de todo el proceso, y ajustar los precios al máximo (el escandallo del producto les sale más lógico y le permite ofrecer un precio asequible). Ella lo hace todo y recurre a sus amigos y fans para que le hagan fotos, sirvan de modelos, etc. La socialidad te da gratis muchas cosas, si tienes una comunidad sana y activa.
  4. Para mitigar el problema de la falta de espacio físico, las limitaciones de tráfico por la tienda y la imposibilidad de hacer publicidad de masas, explota medios y canales virtualmente gratuitos, como Skype, Facebook y Twitter. Igualmente, lleva ella misma su propia marca.
  5. Calidad: asegurarla absorbe la mayor parte del coste. Tener la publicidad y comunicación virtualmente a coste cero permite ofrecerla a un coste razonable.
  6. Fidelización: esto lo trabaja muchísimo, de forma directa, personal y muy individualizada. Tiene una comunidad realmente muy afín, de gente que realmente conoce y la conocen.
  7. Venta caliente, con conversión muy alta.
  8. Transparencia: si tiene a una clienta en Skype y entra alguien en la tienda (que hay que atender, ya que se ha molestado en acudir… y además, te debes también a tus socias, como es lógico), vuelve el PC para que lo vean.
  9. Aprovechar fuentes de información útil y gratuita: explotar organismos oficiales, y preguntar a todo el mundo.

Algunos ejemplos:

  1. Ella tiene sesiones de Skype los martes: ve quién se ha apuntado, y empieza la venta. Se conecta cada 20 minutos. Lo usa también para organizar citas cuando la prenda, por lo que sea, no da bien en foto o vídeo.
  2. Cada día se hace una foto nueva con el último vestido que ha hecho, y ahí empieza la venta real. Hoy en día hace hasta un 40% de ventas a través de Facebook (página enlazada arriba).
  3. Ella misma se prueba las piezas para que las vea la otra persona (Skype o en la tienda). Si se piensa en términos de conversión, realmente es brutal: ¡hasta ahora, toda visita se salda con una venta!
  4. Reserva huecos (que comunica – se puede ver en FB -) para encontrarse personalmente con sus clientas
  5. Se comunica mucho directamente con sus clientas más fieles (las que tienen “de todo”) en un grupo de Whatsapp: les pregunta, consensúa con ellas decisiones. Se trata de gente que conoce su proceso creativo, y que participa en él. Obviamente, esto ayuda a que vendas todo – menos restos que vender a pérdida.
  6. Explotar publicidad tradicional, con soportes resistentes, visibles y duraderos(yo lo valoro así, al menos): compró una máquina de chapas y vende 400 chapas al mes (apenas gana 10 c. con cada una), que casi obliga a comprar. Un par de reflexiones:
    1. Es una pequeña inversión en publicidad y comunicación
    2. Puede casi “obligar” a comprarlas, por la especial relación que tiene con sus clientas
    3. Se prestan a ser objetos coleccionables
    4. Interesante el “chip”: aunque sea poco lo que ganes, que todo genere algún beneficio. Evita “subvenciones cruzadas” entre tus actividades (en algún momento escribiré un mini-post sobre esto)

Retos actuales: de momento, le va bien, y está cómoda, pero…

  1.  Ella necesita siempre creatividad, ideas. Así, ha lanzado una campaña en Twitter (#dibujatupalabra), con 5000 tarjetones para repartir por bares, que se ha hecho ella misma para dibujar.
  2. El blog le resulta un tanto estático, y se le queda un poco frío, amén de llevarle mucho trabajo. Está pensando que no le funciona mucho (pero quizá debería ver cuánto ayuda a que se le encuentre).
  3. Aún no tiene página web. Problema: no puede producir tanto contenido.

Claves (por ella misma):

  • No tener miedo a mostrar el trabajo
  • Preguntar todas las dudas. “Hay organismos oficiales para eso” Ella le pregunta a todo el mundo, y responde a todo el mundo. Es muy abierta, pide y recibe, y le funciona muy bien. NB: en productos tan diferenciados, esto es posible incluso entre gente que haga cosas similares, porque los clientes no suelen verlo como competencia directa – te gusta o te va un estilo u otro, pero las buenas prácticas que adopten otros colegas NO te van a quitar clientes… siempre que tengas una imagen personal, propia.
  • Explotar los soportes de difusión gratuitos. Facebook, Twitter, Flickr, blogs…
  • Explotar posibilidades (oficinas/despachos desde 50€/mes, ayudas para el autoempleo, etc.)
  • Es bueno compartir experiencias y aficiones, sugerir libros, discos… Es una forma de filtrar. Hace que tus clientes te conozcan. Ella debe de estar haciendo esto bien, porque su base de clientes es muy fiel y genera mucho negocio.
  • Conseguir tiempo libre. Es sano encontrar espacio para uno mismo. La creatividad se resiente mucho si echa demasiadas horas seguidas.
  • Conocimiento de los materiales, control sobre ellos: en su caso, todas las telas son locales, nacionales. Sabe para qué le pueden valer los soportes. Apuesta por una marca sostenible y que pueda controlar cada día.
  • Medios sociales, comunidad: apoyarse en familia, amigos, fans – sin intermediarios -.
  • “Lo peor que te puede pasar es que eches muchas horas, pero, si te gusta…”

NOTAS:

[1]   Se trataron otras dos cuestiones de gran importancia, que quizá comente en entradas posteriores – ¡según el tiempo disponible, y asuntos que me llamen la atención, claro!: la de los socios para emprender un negocio, y reflexiones sobre el mundo del emprendimiento (desde el punto de vista del que es emprendedor y, además, está en el mundo de la formación sobre esta cuestión). Desgraciadamente, no pude quedarme a la segunda parte.

Los míseros (¡?) honorarios de las agencias de publicidad

Agradezco a @hurtadodouglas haber llamado la atención en su tweet hacia este artículo sobre unas manifestaciones de Lee Clow.

Seguramente me equivoco, pero desde fuera se me ocurren las siguientes reflexiones:

  1. En un mercado (más o menos) libre (y más si es tan abierto como el de la publicidad), oferta y demanda establecen lo que cobras.
  2. Si te parece poco, o no te gusta, quizá debes pensar en cómo añadir más valor… o moverte a otro mercado menos maduro. Un océano “más azul”, digamos.
  3. Las ideas en sí no tienen demasiado valor, diga lo que diga Mr. Clow: es el mercado quien dice lo que valen. Y es, intrínsecamente, poco o nada.
  4. A lo mejor, resulta que el mercado lo que aprecia es el producto de, por ejemplo, Apple, y no tu publicidad asociada a él… ¿Has pensado que Apple podría haber llamado igualmente a otros miles de agencias, y el resultado hubiera sido básicamente el mismo? Cuando NO sea así, descuida: te llamarán a ti…

Sólo se me ocurren dos maneras en que las agencias puedan generar con sus brillantes ideas la cantidad de dinero a que aparentemente aspira Mr. Clow :

  • Siendo capaz de crear algo a partir de ellas que NO puedan hacer (o no tan bien, o tan rápido, o con una distribución tan amplia) otros a partir del mismo “material” (por llamar así a lo que no es más que un concepto)
  • Disfrutando de una credibilidad, de una capacidad de generar expectativas sobre tu creatividad que te permita negociar tus honorarios o derechos con el cliente ANTES de haberla comunicado. Una vez la idea es comunicada, ¿qué puede impedir al anunciante de forma legítima organizar una subasta para que se le realice la campaña al precio más bajo posible? (Yo concebí hace mucho la idea de crear una red social en que se compartieran los ingresos generados con los usuarios, pero, vaya por Dios, no lo hice, y ahora lo ha lanzado Tuyyou).

El deseo de Mr. Clow de cobrar durante años y años POR UNA IDEA (son sus palabras) va en la línea de percibir ingresos sin trabajar y sin invertir y de no permitir a otros usarla. Supongo, claro, que esto se haría utilizando los recursos públicos (vale decir, los impuestos de otros) para proteger la (pésimamente llamada) “propiedad intelectual”.

Por suerte aún no estamos (aunque al paso que va, llegaremos y Mr. Clow podría vivir para verlo) en una situación en que se puedan patentar ideas, pero una vez que se ha permitido patentar procesos y modelos de negocio, la forma del iPad, etc., no se puede en modo alguno descartar que se llegue al paraíso que parece anhelar nuestro protagonista.

Mientras tanto, las agencias que piensen que están infrarremuneradas (es decir, que no exprimen sus capacidades como podrían) quizá pueden adaptar el modelo de negocio o tomar un enfoque más emprendedor. P. ej., pueden no esperar a que les llamen y adelantarse e creando activos (las ideas no lo son, amigos míos…) que sí puedan monetizar aprovechando la legislación vigente.

Lógicamente, deben aprovechar sus fortalezas: conocimientos de la comunicación, de las marcas a las que sirven, tendencias del mercado, contactos… y, p. ej., ir creando sus propias producciones (vídeos, fotografía, animaciones… música incluso), en las que integren implícita o potencialmente, de forma independiente, los mensajes e ideas que (supuestamente) pueden querer comunicar sus clientes, e intentar moverlas en los medios sociales (Youtube, Pinterest, etc.)

Si tienen éxito y resultan contenidos populares (y, por cierto, ese éxito sería el que confirmaría que es una idea E IMPLEMENTACIÓN brillante), quizás puedan conseguir que un anunciante desee emplearlos en sus campañas. Esto es, exactamente lo mismo que si tienes los derechos de un vídeo o una canción y alguien quere integrarlos. En este caso, la campaña (todavía) “anónima” sería tu contenido protegido, y podrías satisfacer tu impuro deseo de cobrar por nada…

Pongamos que la agencia creadora del pato Willix hubiera creado y movido los contenidos independientemente (conociendo a sus potenciales clientes, la imagen que quieren trasladar, lo que les gusta a sus usuarios, etc.): Mixta habría tenido que pagar mucho más por usarlos. Claro que se asume un riesgo (puedes no tener éxito… o pueden copiarte la ida). La noticia es que en esto consisten los negocios, y quien quiera recompensa, debe arriesgarse (lo que incluye fundamentalmente jugarse el dinero).

Para el anunciante, habría un doble incentivo para pagar por estas producciones:

  1. Que el contenido ya es un éxito (por lo que cabe esperar que la campaña funcione)
  2. Que no tiene más remedio, porque las leyes protegen esos derechos

Por último, claro, hay muchísimas campañas que NO pueden lanzarse sin tener muy claro el contenido del anunciante (promociones, paquetes, servicios, productos): lo que nos dice esto es que, quizá, lo que está ocurriendo en este mundo cruel en el que los anunciantes se aprovechan del talento creativo de los leeclows pandorianos es que el valor del contenido NO está sólo, ni siquiera fundamentalmente, en el trabajo de las agencias, tal como operan hoy día.

Han de reposicionarse en la cadena de valor.

Thinking about the human user? A brief reflection on search engines, SEO and page content.

Recently, a couple of news made me think a bit (again) on our behavior (as users) when surfing the internet and, specifically, when searching for news, products – whatever.

First, the news came that Google is decided to penalize sites over-optimized for the Google crawler.

Then, a tweet from @jnovick draw my attention to a brief article about the “10 words you should never use in LinkedIn”.

Both things raise an interesting question: to what extent the ‘commercial’ or business use of language modifies our utilization of it in our daily life, and what we should do about it (if there is something we have to do, or can do)?

Google search engine started to be successful because it retrieved the results that human users would have liked to have. I. e., we humans had the impression that Google did search like we would have ourselves… had we the time to do it. The powerful algorithm compared advantageously with the approach used by directories which relied on humans surfing the web, analyzing the different pages and rating content. Brute force computing seemed to be superior to thoughtful human assessment of contents (you may think that Google took up too quickly for human-maintained directories to keep up with it… and with the growth rate of content creation in the web: had it appeared some years later, maybe directories would have grown up and indexed successfully most of the web).

But, as Google became the preferred search engine and we users became unable to search for stuff differently, web designers started to figure out how to entice the SE into ranking their pages higher (I guess part was discovery and part was about following Google’s own recommendations). The endless war between SEO specialists and Google started, and Google dance became a popular entertainment for web masters and content creators.

So, because users got to pages mostly via Google, and not via directories, portals or simply their own, personal, manual search, it became just logical for designers that the first and foremost user, the key one to “satisfy” was the Google algorithm: humans were not as important, because they would simply follow Google (this is a pretty simplified view, but you know what I mean). And this is where we are now. For instance, we build links because Google ranks them high, right? (Of course it very much depends on the quality: there is crap and there is Wikipedia, Google itself, official sites, etc. You can check many specialized sites on the subject, like this one). Not because they make really sense from the human user’s point of view. After all, you may very well be interested in a given piece of content even if no site at all has a link to it. Are we all supposed to ‘work’ the same way?

Then, of course, there are many (mostly SE-invisible pages) with great content that (this is typical for scientific and academic research: I do not have the proofs, but can help suspecting that this is related with the subjects not having an obvious chrematistic meaning), as a user, you would love to be able to find quickly and, guess what, search engines simply ignore them (if you suspect that almost every single piece of good content is in the internet, I tend to agree with you… but finding them is a different thing).

Another side-effect is that pages appear in the first positions (which essentially means that they are visible) if they are heavily commercial (or, well, Wikipedia). Google own sites (such as Google Scholar) may make it to the top as well, of course, but it would be excessive to call that non-commercial.

Some reflections:

  • To what extent will Google strive to reproduce human behavior? Will it care, or will it be satisfied with monopolizing the SE market?
  • By the way, does ever Google think about the possibility that different people search differently? I suspect, the answer is ‘no way’: no long tail here! You will just have the options that Google offers you to the left of your screen (well, or the right, if you use Arab, for instance) – that’s your long tail here!
  • Will it be tempted (again) to be the one who decides what is human and what is not? I would say so: the algorithm will not be shared and you will have to live with the results it gives you.
  • Are changes in the way we search for stuff limiting Google’s ability to improve its understanding of (genuinely) human behavior – because we decide to let the SE do all the work? The thing is: when you stop researching according to your own ways and simply rely on the tool, you are not revealing how your brain works – in fact, it has ceased to work creatively, and just adapted to the SE operation.
  • Alternative competitive algorithms may be very important for Google itself to improve. I suspect that if Bing has a meaningful organic (i. e., not sponsored) success, there would be valuable feedback for Google.
  • What would it take for users to revert to more intelligent/human approaches to searching? Or is this a definite change in human nature, like standing on our two feet?
  • To what extent are social networks a substitute for users a bit fed up with SE results? E. g.: either we trust our own capacities to find the right stuff, or we resort to our contacts, instead of simply relying on search engines.
  • Will we ever again be able to consider Google a neutral SE? I suspect, ‘no way’, because (a) this is essentially big business (b) price bid will never go away [and maybe (b) is just a result of (a)] and (c) This kind of things.

Regarding the article on Linkedin’s report about the most over-used buzzwords (NB: the report is about USA; there may be some variations by country, but chances are that there will be many similarities), I wonder to what extent this is different from old word wearing-out (ever heard of comparing teeth with pearls, or lips with ruby?).

Here you are, for your convenience, the 10 expressions: Creative, Organizational, Effective, Extensive Experience, Track Record, Motivated, Innovative, Problem Solving, Communication Skills and Dynamic. Which specific phrases or expressions make it to the top ten is irrelevant, by the way.

Well, what’s the message? I do not have any conclusions for you, but have myself a number of questions:

  • Is it not legitimate to be creative, innovative, or cost-conscious, or whatever? What if this is what I am? Is there anything wrong with using in my profile the natural words to say so? What would else humans expect me to say in a conversation!?
  • Should I just look for synonyms as word get worn out? (Good idea: then I would have to change my profile more often and this would improve my results!)
  • Hey, in that case, is it not unfair that other, competing profiles are displayed because they use the most popular terms instead of the ‘original’ or ‘creative’ ones I came up with as a replacement, in order for the HR guy to like my profile more?
  • Will my profile look better in the eyes of the HR person… who may never find me if I use alternative, unusual wording for, say, “track record”?
  • By the way, LinkedIn does provide information about the “performance” of keywords (e. g., your skills), and suggests that I benefit of it by using ‘more successful’ options. Does it mean that I should use them for the SE to find me… but, hey, maybe not, because humans reviewing it after finding me may not like it (as the article mentioned indicates)?
  • Are you going to (have me) create a front-page profile for the SE (not visible for HR folks), and a second page linked to it so that humans like it, or come up with an similar invention? Should we rely on some future robot, capable of analyzing if all the wording in the profile bears a genuine relationship with the keywords used?

Maybe it is just me… I would love to have your views on this. After all, this blog does not intend to teach anybody anything – it is more about jotting down personal reflections and (ideally) having others opinions & views to enrich mine.

«It’s the requirements, stupid!», or how to destroy any good project

A quick note on project failures and requirements.

As you have probably already read in many places (and, by the way, there are excellent reasons why this subject is recurrently discussed), analyses of causes for project failures are conducted almost continually, and you have seen various rankings as to which the most important factor is (in terms of frequency or impact). You can check this article, or this one, or yet even this. The idea is: this will necessarily be discussed till the end of time (approximate date).

This is so because, no matter how developed the methodologies and approaches are for IT project planning, design, building, deployment and implementation, failures are still very frequent.

I will just point (and will subsequently try to explain why) that

–          Requirements are by their own right in all the lists of popular reasons for failure, and frequently make it to the top two or three (others are availability and cost of resources, lack of proper coordination and coordination across stakeholders, poor estimates and risks management – but the list is long, and your experience may include these here and/or additional ones)

–          There are a number of reasons that explain the issues we typically see with requirements in IT programs & projects (I may either point to examples or include in later posts practical examples and/or articles by specialists)

–          This is not specific of IT-related initiatives. In my view, this also happens in other fields (such as engineering at large, architecture, social media management, etc.), and the foundations, discipline and sound practices that will help you avoid these issues are applicable in all of them (by the way, you are more than welcome to comment on those in this blog)

Then I will summarize a number of ideas, practices, etc. that I have found to be useful in practice.

The key reason why requirements are usually the most critical issue in project planning, scoping, design and implementation (and also in acceptance) is simple: they are the “what” (and often the “how”) of what your system will do (and by ‘system’ I do not only mean the applications, but also the business & ancillary processes that they support and the various users). There can be no project without requirements: in extremely immature organizations they might, like contracts, be verbal, or implicit, but when developers set to work they certainly have some intention in mind as to what the system will do.

Naturally, requirements are the most important cost (and price) factor in any project (then, of course, you may have some restrictions that increase delivery costs, some specialists are more expensive than others, some packages require more work than others to tailor, etc.) If you ever participated in a project where money was left out of the question, please comment your experience. I am extremely interested because in mine, budget was always in the center of the stage.

Furthermore, adding new requirements, or changing them, usually has a very significant impact on project costs and schedule (and often, also in quality): scope creep is quite a familiar phenomenon in the project development domain. By the way, the further down the road modifications appear, the bigger the impact (basically, because rework impacts more tasks: pretty much, everything you did to the point when the requirement changed).

Consequently, methodologies have traditionally emphasized the need to systematically manage requirements from beginning to end. The V-model is one example.

Secondly, requirements are usually a moving target, for several reasons:

1)      It is not easy to get all requirements right from the start (and you will usually feel pressure to achieve that because, guess what, the client wants to have a closed, final budget for their program). Many factors, such as lack of time, difficulties to figure out all the necessary contacts, availability of the required specialists, schedule conflicts (to name a few) frequently make it impossible (by the way, these are some of the reasons to resort to iterative approaches such as Agile project management).

2)      For companies spanning over different countries or markets (NB: you may have different markets in the same country: for instance, in the US the Latin market may have to be dealt with differently) you may have different and frequently conflicting requirements. Sometimes you may have strong governance in place and a central task force in charge of signing requirements off, and empowered to do so, on behalf of all business units and geographical areas, but even in those cases there may be technical challenges and cost increases. E. g., you may use logic branching based on parameters in order to accommodate the different needs, but you must test all the ramifications anyway.

3)      There may be implicit or hidden requirements. E. g.:

  1. Users will normally assume that everything that current systems and operations do satisfactorily will be done at least just as well by the new one. And it is unnatural to consciously reflect on things you do ‘naturally’ (unless, of course, they want to change some specific feature). New requirements, however, are (relatively) easy to capture.
  2. There are many ‘technical’ requirements about which business users may not be aware (those related with the engineering sturdiness, etc. For instance: those related with maintainability, coding standards, modularity, etc., or even others somewhat closer to the user such as availability, monitoring, data integrity)
  3. Some requirements, such as legal & regulatory are often not obvious to implement and cascade down through processes and systems. However, users will usually assume that “everything complies with all applicable regulations” (after all: “you should always comply with the law without me having to tell you!”)
  4. We all have implicit assumptions as to (what we consider to be) the logical implications or any given decision, but our assumptions may not be the same than those of other people. Therefore, the derived requirements may not be implemented if we failed to communicate our assumptions properly.

4)      There may be legitimate changes in business environment, organizational needs, regulation… (E. g., need to react to new product launches by competitors, permission received to enter new markets or sectors, obligation to apply new tax rates or deliver official reports on a given date, etc.)

Then, many different areas and individuals in the company may have a saying in formulating them and, as you probably already imagined, their opinions vary & often conflict. Note that even if you were so lucky as to finalize and have requirements signed off before you started design, you may find out much later that… ops!: you did not get the approval of some important guy in a far apart area, totally off your radar…

Note also that changes in the leadership of a stakeholder area can have a very significant impact on your requirements, so you better monitor the environment – especially if the new head comes from another area, for instance.

Additionally, if you want to get requirements right, then you have to manage their lifecycle. Requirements have an interesting life, mind you: they are formulated and re-formulated, validated, verified, challenged, updated, ignored, discarded, reborn, implemented (to varying degrees…) Of course, you want to have someone with authority to sign them off just like that, but often you will be lucky if you can have a reliable, predictable process whereby, by following all the necessary (and maybe clumsy) steps, you can make sure that ‘everything is under control’.

A huge area of risk, of course, is requirement validation: say you happily got with your (hopefully) complete list of well-formulated requirements. Then, you have to analyze them in order to gain an in-depth understanding of the implications (of course you can do a lot of validation while you gather the requirements, but this is irrelevant for the purpose of what I want to highlight here). What if your star requirement requires a change in the core of the package, which the vendor does not support/approve?

There are also ‘soft’ issues as well: because requirements are so important, people can become extremely sensible about them. For instance, you may want to make sure (even before starting creating your requirements), that users are aware of the need to adapt to the limitations of budget, schedule and technology, so you evangelize about that in order to avoid misunderstandings down the road. Well, chances are, users may suspect that you are questioning their authority or credibility, that you are trying to have it your way, or that you have your own agenda.

Organization culture is also critical – you must know your client. Some organizations are more structured, focus on contracts and formal agreements, whereas others tend to be more flexible (but will also expect flexibility on your side). For practical reasons you will want to adapt your methods and ways to it. The best approach is not alway the same: if you prefer to be rigorous, clarify everything up-front, etc., but the organization culture is not aligned with your preferences, you will get frustrated and irritate people by insisting in having everybody follow a disciplined approach.

In any case, in general, for the reasons mentioned above, you have to use all your weapons to identify your requirements, get the best understanding of them by all stakeholders, manage their lifecycle and track their implementation. Some suggestions:

–          Keep an eye on those requirements which were most discussed or questioned, especially at transition points and hand-offs (e. g., before starting the technical design, or building the application).

–          Make sure your architecture and technical decisions overall are able to accommodate potential changes (e. g., you may choose to introduce configuration parameters wherever you suspect there may be a change… or if there is uncertainty). Be aware of the associated impacts on cost & schedule, though.

–          Make sure to use a tracking mechanism (can be a spreadsheet) for requirements, and make sure that all along the life of the project they are implemented, communicated and verified (i. e., they are included in the design, they are built, unit tested, etc.)

–          Keep a check-list of potential issues that surface in requirements analyses, and update it based on your experience (you will get even more benefits the next time you do a project)

–          Try to unearth all possible requirements. There are a number of things you can do, e. g.:

  • Review current systems, INCLUDING manual procedures. You will get a good grasp of things that you have to include (‘hygienic stuff’, if you want: you do not get the customer any more satisfied by implementing them, but you surely will frustrate them if you don’t), or improvements (e. g., by removing manual steps)
  • Use as a reference functionality included in commercial packages (or configurable), including those not selected by your client. You will get some ideas as well.
  • Review lists of requirements in other similar projects. Do list also those requirements that will NOT be implemented, and make sure that stakeholders are aware of this.
  • Do not forget help systems and tutorials, FAQs, support forums… The scope and extent of the help provided is a very important factor. Are you providing it at the process level, at procedure levels? Are you explaining the different steps in the application, the various ways to fulfill a given operation? Are you providing information as to the meaning of the different pieces of data, their dependencies & life cycle? Are you creating a training environment?
  • Conduct a separate review of technical aspects of the architecture involving operations (monitoring, backups & recovery, administration, security, etc.) It is not only about how business users will operate, also your data center folks have to be considered as users. For instance, note the importance of establishing the conditions under which the targets for technical requirements such as throughput, response times, etc. will be achieved (number of concurrent users, number of transactions at peak hour, etc.)
  • Bear in mind dependencies and de facto standards. For instance: if you create applications for Apple devices, you must be aware of the standards you will be required to comply with. Make sure to review them at least at each single handover point (e. g., starting the construction phase), since they can change any time.
  • Take a look at what consumers say online, in forums or elsewhere, about your client and competitors – not just the bad things, but also the good ones: they are either things that you don’t want to break (if it is your customer, whom they are praising), or things you will want to replicate. In any case, you will often find out some hidden requirements for your client to implement. Often, it will not be a pure matter of applications (also practices, communication approach, community management features and so on), but surely they will be involved. Increasingly organizations use opinion analyzers to conduct sentiment analysis, so many will be able to help you with this task.
  • A document can be read in many different ways (especially regarding what each of us reads between the lines, or the implicit assumptions & consequences we draw from the written text). In many cases it may be helpful to prototype parts of the system in order to clarify how it is going to operate, when events are going to be triggered, what workflow will be used, how errors will be communicated, etc. (proprietary methodologies typically include some guidelines as to when prototyping is indicated – based on novelty, complexity, etc.) Of course, common sense is necessary in order not to build the full system!

  In summary, you can quite confidently ruin a project by

–          Failing to capture and communicate them. Remember that the requirement set is an iceberg: you only ‘see’ a part of it – and not necessarily the biggest.

–          Failing to manage their lifecycle: requirements have an interesting biography!

–          Not realizing what the universe of the problem is: business units, geographical areas, legal & regulatory aspects, etc.     

–          Failing to get the proper sign-offs. Know who is authorized to sign them off, be aware of changes in the organization, do get formal approvals. Do have a process in place governing them.

–          Not drawing the right consequences/implications of changes (in terms of cost and schedule impact)

Gathering, refining and managing requirements is an inexhaustible theme. I will be more than happy to see your comments, hints, recommendations, etc. here.